Heroínas olímpicas

EL TEAM FUJISAWA: LAS MEDALLISTAS OLÍMPICAS QUE REVOLUCIONARON EL CURLING EN JAPÓN

Loco Solare no es el nombre de una marca de un producto que bien podría ser crema solar, bebida isotónica o cualquier otra cosa. Es el nombre de un grupo de deportistas japonesas que ya cuentan en su haber dos medallas olímpicas y, gracias a ello, han supuesto un espaldarazo al deporte que practican -el curling- en su país, Japón.

Plata en los Juegos de invierno de Pekín 2022 (el mejor resultado de su país en curling olímpico de siempre), podríamos afirmar que su fama y popularidad locales han venido a sustituir a las igualmente célebres surcoreanas que ganaron también la medalla de plata en Pyeongchang 2018, las notorias jugadoras apodadas “Garlic Girls”. En la cita de Pekín el equipo liderado por Satsuki Fujisawa, la skip, ha mejorado su ya destacable papel en Pyeongchang, donde ganaron el bronce precisamente derrotando al equipo británico de Eve Muirhead, que en la cita de la capital china se cobró su venganza ganando a las asiáticas con claridad en la final.

Pero el gran mérito de las niponas había tenido lugar antes al derrotar en la semifinal al “gran ogro” del torneo, Suiza, que únicamente había perdido en uno de los nueve partidos que disputó. Las chicas de Loco Solare habían llegado a la semifinal gracias a una carambola que les favoreció, lo que hace aún más meritoria su victoria. Si llegaron a los partidos para la lucha por las medallas fue gracias al llamado draw-shot, el tiro que realiza cada equipo antes de cada encuentro y que va sumando las distancias para al final, en caso de empate entre varios equipos para acceder a las semifinales, determinar cuál de ellos tiene ha acumulado mayor distancia. Ese criterio favoreció a las japonesas , llegaron a la semifinal y dominaron a las máximas favoritas con una facilidad asombrosa. Según la skip del equipo el éxito se debió a que hablaron mucho entre ellas y al trabajo conjunto superando situaciones difíciles. Desde luego se las veía disfrutar durante todo el encuentro, con más risas que caras de concentración (aunque no dudemos de su capacidad de focalización).

Pero si hablamos aquí de ellas, del Team Fujisawa, es tanto por sus éxitos como por la revolución que han sido capaces de realizar en su país. De ellas depende en gran parte el aumento en afición al deporte del curling en Japón, ya desde su medalla en Pyeongchang. Procedentes de la norteña prefectura de Hokkaido, concretamente en la ciudad de Tokoro, a orillas del lago Saroma, el seleccionador japonés, que no es otro que el canadiense J.D. Lind, da algunas claves del radical cambio del deporte del curling en Japón: Mientras la grandísima, enorme potencia que siempre ha sido Canadá ve cerrar muchas pistas de curling paulatinamente y perder a sus selecciones en los grandes eventos (fracasó en Pyeongchang y volvió a fracasar en Pekín, cuando antes simplemente arrasaba), en Japón cada vez se abren más pistas de curling. Según Lind, que llegó al país del Sol Naciente en 2013 sin ninguna medalla internacional previa en el bagaje del país asiático, el sistema de entrenamiento en Japón es muy sistemático: práctica, práctica y más práctica. Años antes de que Lind entrenara en Japón un local, Yuji Oguri, había ido a Alberta, Canadá, a empaparse de este deporte. Por cierto, Oguri es originario de la ciudad de Tokoro, la misma que las componentes del Team Fujisawa.

En el mogu mogu time. Foto de Kyodo

La comunicación entre las jugadoras ha sido, según sus propias palabras, la clave de, sin lugar a dudas, la victoria ante Suiza. Un partido que las ha convertido en aún más seguidas y populares de lo que ya lo eran. Su pequeña población (3.400 habitantes), donde predomina la naturaleza salvaje y que se encuentra frente al Mar de Ojotsk, se considera el hogar de auténticas heroínas olímpicas que responden a los nombres de Yurika Yoshida, su hermana Chinami Yoshida, Yumi Suzuki y la citada Satsuki Fujisawa. Hace unos años, proviniendo de donde provienen (“una población donde no hay nada”, confesaba Chinami), no podían imaginarse el grado de popularidad que iban a adquirir. Un hecho tan banal como el que las chicas de Loco Solare -que no es otra cosa sino el nombre del club donde entrenan- comieran en la pausa que se realiza a mitad de los partidos fresas, manzanas o fruta deshidratada, se convirtió en noticia para los telediarios nacionales. Convirtieron en una expresión en boga en su país el término “mogu mogu time” o “la hora del aperitivo”, simplemente por lo que las jugadoras comían. Ese término fue considerado la expresión más de moda en Japón en 2018. Su perenne buen humor las ha convertido en objeto de adoración. Hasta su rival Eve Muirhead declaró estar muy feliz de compartir podio al lado de ellas. Créanlo o no, cuando el público nipón las ve tomando esas comidas en las pausas para subir sus niveles de energía en plena competición dona dinero dirigido hacia la población local de las Loco Solare. Parte del dinero lo usó la ciudad para construir una nueva y moderna instalación de curling. Las jugadoras se sienten satisfechas de poder contribuir en parte a ello. En la actualidad cada vez más niños japoneses se apuntan al curling después de verlas a ellas triunfar…y disfrutar jugando. Sus gritos de “Sodanee” y “OK” ya han dado la vuelta al mundo y han encandilado al público seguidor del curling, sea o no japonés.

Foto de Nariman El-Mofty/AP

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