Heroínas olímpicas

EVE MUIRHEAD: LLEGAR AL ORO OLÍMPICO SUPERANDO UNA GRAVE LESIÓN, DEPRESIÓN Y PROBLEMAS CON SUS COMPAÑERAS DE EQUIPO

A lo largo de su carrera Eve Muirhead pasó por todo tipo de estados. En uno de ellos, curiosamente, pese a ser campeona mundial su participación en los Juegos Olímpicos que la llevarían hasta lo más alto del podio estuvo pendiente de un hilo. Altibajos (más altos que bajos) donde ha tenido que lidiar con una grave lesión, con la depresión, con escapar de los contagios del Covid justo antes de los Juegos Olímpicos o con el conflicto con sus compañeras de equipo.

Eve Muirhead nació en el seno de una familia granjera escocesa y, como tal, ella también llegó a trabajar en la granja, así como en el Bed&Breakfast familiar. Su padre llegó a compaginar la granja con el curling, deporte en el que se proclamó campeón del mundo, pero por aquel entonces no había entrado aún en el calendario olímpico ese deporte. Sus hermanos Glen y Thomas no solo se han dedicado también al curling, sino que pudo compartir con ellos la experiencia olímpica en los Juegos de Pyeongchang.

En Pekín 2022. Foto de Lintao Zhang/Getty Images

Eve desde niña quería copiar los éxitos de su padre, quien a su vez realizó durante un tiempo las tareas como entrenador suyo. Siendo aún muy niños Eve y Glen acompañaban a su padre a entrenar y éste les dejaba tirar unas piedras al final. Desde niña Eve demostró pasión por el deporte, llegando a practicar fútbol, tenis de mesa, atletismo y, sobre todo, golf y curling. En un momento dado tuvo que elegir sólo dos y escogió los dos últimos mencionados. Es tan apasionada del golf que llegó a tener más éxitos en este deporte que en curling en los comienzos de su carrera. Ahora se limita a comentar en televisión el Open Británico y a jugar al golf por pura pasión. Por cierto, que otra de sus pasiones y dedicaciones plenas ha sido siempre tocar la gaita, llegando a actuar y a llevársela a torneos de curling.

Pero nos interesa especialmente su carrera en el curling, deporte en el que llegó a proclamarse campeona olímpica. Eso pese a que aun siendo escocesa (patria natal del curling y donde hay una gran afición) en sus comienzos, por muy hija y descendiente de campeones que fuera, se inició con unos zapatos a los que tuvo que pegar un cartón de leche en la suela para poder deslizarse sobre el hielo en los partidos. Para que no pensemos que los grandes campeones del deporte tuvieron siempre un camino fácil.

A los 16 años Eve Muirhead comienza propiamente dicho su carrera, siendo invitada a un programa de futuras promesas, en un equipo en el que ya actuaba en el puesto de skip. En sus comienzos su forma física no era la ideal, de hecho era la peor de entre todas las componentes del equipo. Incluso hacía trampas al mandar los resultados de sus marcas. Aún estaba lejos el momento en que todo eso cambió, pues centró en el físico uno de sus puntos fuertes, convirtiéndose con el tiempo en algo extremadamente importante para ella. Una vez retirada ha participado en maratones, pruebas ciclistas, etc. La forma física se convirtió en parte integral de su vida.

Ganando trofeos en golf

No tenía ni 20 años cuando fue elegida para sus primeros Juegos Olímpicos, los de Vancouver 2010. Para su sorpresa, lo era además para el puesto de skip, puesto destinado por lo general a las jugadoras más experimentadas al realizar la labor de estrategas. Esos 19 años con los que contaba le hicieron tener mucha presión hasta el punto de llegar a tener dudas ella misma sobre su capacidad para ser skip. El Team GB acabaría en el puesto séptimo, lo que hizo que ella en particular fuera muy cuestionada. No eran únicamente críticas externas, sino que la propia Eve sufrió el “síndrome del impostor”.

Para Gran Bretaña quedar en un puesto tan bajo era algo insostenible e inaceptable, por lo que se pusieron las  pilas y crearon un sólido y completo equipo alrededor de las jugadoras añadiendo un jefe de innovación y ciencias del deporte; un analista de la actuación; una fisio; un psicólogo deportivo; una manager de logística; además de dos “coaches”. Ningún equipo contaba con tanto personal de ayuda. El objetivo era claramente subir al podio en la siguiente cita olímpica, en Sochi. Parece que el esfuerzo tuvo sus frutos, ya que la temporada previa a los Juegos supuso un éxito total del Team Muirhead, con dominio casi absoluto. Irónicamente, en su Escocia natal, antes de partir para Sochi para poder entrenar en pistas de hielo tenían que pedir hora en las públicas, asignándoles los huecos que había.

Nos adelantamos hasta las semifinales de Sochi 2014, en la que encontramos a Gran Bretaña contra otra potencia, Estados Unidos, liderada por la leyenda Jennifer Jones. Ambos equipos desplegaron su mejor juego, pero una minúscula imperfección del hielo en la última piedra de la skip escocesa en el primer end acabaría determinando su derrota, la más devastadora de toda su carrera. Quedaba luchar por una medalla, sí -la de bronce-, pero enfrente tendrían a las poderosas suizas. Empatadas a falta de un end fue determinante que las británicas tuvieran el hammer (la posibilidad de lanzar la última piedra) en el último end. Ganó el equipo liderado por Muihead, su primera medalla olímpica y la ganada por la skip más joven de la historia olímpica.

Foto de Getty Images

Antes de Sochi Eve había adelgazado mucho (llegó a perder 20 kilos), dormía mal, se sentía fatigada. Tenía problemas estomacales hasta que le descubrieron que tenía una enfermedad autoinmune celiaca. No fue para su desgracia su único mal en cuanto a salud se refiere. Resulta que con la práctica del curling durante tantos años, tantísimos lanzamientos realizados, se fue destrozando, literalmente, su cadera. Los dolores eran perennes. Durante dos años, tras los Juegos de Sochi, Eve no dijo nada, pero llegó un momento en que tuvo que acudir a los médicos, quienes no dudaron en recomendarle pasar por el quirófano. Y es que Eve tenía que activar el área del dolor y trabajar sus músculos con mucha antelación antes de cada partido que tenía que disputar, llegando a tener que levantarse a las 5 de la mañana. Eso no podía continuar así. Los médicos le dijeron que su cadera estaba en muy mal estado y que ni siquiera aunque abandonara la práctica deportiva iba a mejorar. Cuatro meses después de la operación tuvo que reaprender a lanzar, cambiando su técnica de lanzamiento para no dañar más su cadera. Otro ejemplo más de que su vida no fue un camino de rosas.

No en la parte física sino en la mental Eve Muirhead sufrió otro batacazo en su carrera cuando, al acabar el Mundial de 2017 en China, fue llamada en privado para hablar con su entrenador, quien recriminó el trato hacia sus compañeras durante el campeonato, la presión que ejercía sobre ellas y el hecho de que no estuviera progresando en su juego, justo un año antes de los Juegos Olímpicos (de Pyeongchang). Fue una experiencia horrible para ella escuchar que sus compañeras no querían jugar con ella y que no se sentían apoyadas por su skip. Muirhead ha llegado a afirmar que fue el peor momento de su carrera. La combinación de todo ello hizo que entrara en ansiedad y depresión, sin querer ver a nadie, ni siquiera a su familia. No se gustaba. La solución pasó por acudir al médico especialista.

Con sus hermanos, olímpicos los 3 en Pyeongchang. Foto de Getty Images

En los Juegos de Pyeongchang volvió a disputar el partido por el bronce, pero esta vez con distinto resultado. Perdió el encuentro y, por tanto, la medalla, lanzando una última piedra temblando. Veía las distancias el doble de grandes. La situación tendría que cambiar de cara a la siguiente cita olímpica de la que ya conocemos que acabaría de la mejor de las maneras, con el oro colgado al cuello, pero llegar hasta allí quizá fue más difícil que ganar el propio torneo olímpico. Y es que Gran Bretaña tuvo que luchar por conseguir la plaza para Pekín 2022 al no haberla conseguido, incomprensiblemente, de forma directa. Todo ello vino precedido de otra etapa de depresión en Eve Muirhead durante la pandemia de Covid en la que llegó a plantearse seriamente abandonar el curling. No ayudó que no fuera elegido directamente para representar a su país su equipo, sino que la federación británica optó por un sistema consistente en elegir a nueve jugadoras que iba rotando en puestos y combinaciones de equipos. El equipo en el que ella estaba fue elegido para el Europeo previo a los Juegos, que ganó, pero como en el Mundial previo no habían obtenido la plaza olímpica tuvieron que acudir al preolímpico para ganarse una de las plazas disponibles.

La sangre no llegó al río y el Team GB, como era previsto, se hizo con un billete para los Juegos. Ahora tocaba lidiar con el propio virus del Covid, que había que sortear como fuera en las semanas previas a los Juegos. Ocurrió que toda la familia Muirhead, en plenas Navidades, pilló el maldito virus…menos Eve, que tuvo que salir del entorno familiar ante el miedo de contagiarse.

El Team Muirhead campeón en Pekín 22. Foto de Getty Images

Ya en Pekín Eve fue elegida para ser una de las abanderadas de su país. Por aquel entonces su equipo no estaba entre los favoritos para el podio. En efecto, empezaron la primera fase regular, perdiendo varios partidos. Tenían que darse una serie de combinaciones de resultados para que pudieran acceder a las semifinales, no dependían sólo de ellas. De hecho, pasaron empatadas con otros dos países, pero sus mejores resultados en el “draw shot” (lanzamiento antes de los partidos midiendo quién llega con una piedra más cerca del círculo central, sistema utilizado para desempatar) les dieron el pase.

En semifinales contra la poderosa Suecia de Anna Hasselborg empezó de la peor de las maneras para Gran Bretaña, con un 4 a 0 en contra, pero la paciencia y una táctica inteligente decantó la victoria del lado de las británicas, pese a que las suecas empataran en el décimo end cuando iban 3 puntos por debajo. Para sorpresa de todos, las rivales que se encontrarían en la final no fueron las suizas, sino las japonesas. Fue una final de lejos menos emocionante ni igualada que las semis. Las británicas ganaron 10 a 3 acabando el partido antes de tiempo, en el noveno end. Fue la mayor diferencia en una final olímpica.

Foto de Getty Images

Pocas semanas después Eve Muirhead ganaría el último título de su carrera en el Mundial de dobles mixtos junto a Bobby Lammie. Lo cierto es que por aquel entonces Muirhead no pensaba en retirarse, pero una serie de circunstancias (entre ellas, la marcha de su entrenador) hizo que le entraran dudas hasta finalmente retirarse. Lo hizo siendo campeona olímpica, mundial y europea. Desde entonces Eve Muirhead ha sido Chef de Mission del Team GB en los Juegos Olímpicos de Milán/Cortina y, curiosamente, meses más tarde ha anunciado que regresa al curling, centrada en la competición de dobles mixtos -de nuevo junto a Lammie- con el objetivo claro de volver a competir en unos Juegos Olímpicos. La “mirada de acero”, la “reina del hielo” quiere ampliar su rico palmarés.

Foto de PA/BBC

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