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TASI LIMTIACO: PONIENDO A MICRONESIA EN EL MAPA EN LOS JUEGOS OLÍMPICOS

Ser de una población que cuenta apenas con 745 habitantes y llegar a ser olímpico en dos ocasiones es más que meritorio. Si esa población está situada además en una pequeña isla del Pacífico perteneciente a los Estados Federados de Micronesia el mérito alcanza proporciones aún mayores. Tasi Limtiaco lo ha logrado en el deporte de la natación y, pese a no haberse ni acercado a un podio olímpico, posiblemente haya conseguido el propósito que le llevó a ser olímpico: poner Micronesia en el mapa.

Abanderado en París 2024. Foto de su Instagram

Su nombre significa océano en la lencha CHamuru, siendo él mitad Chuulese y mitad CHamuru. Nació en la isla de Polowat en Chuuk y, naturalmente, aprendió a nadar bien pequeño. Nunca estuvo lejos del agua del océano Pacífico pero, sin embargo, una cosa es nadar en el mar y otra entrenarse para la natación de competición en piscina, más teniendo en cuenta que Tasi tuvo que hacerlo en sus comienzos en una piscina de apenas 15 metros de largo situada en un hotel de Guam, adonde se trasladó. Vino a “salvarle” el programa de Solidaridad Olímpica creado por el Comité Olímpico Internacional. Gracias a este apoyo, consistente en compra de la equipación, pago de entrenadores, gastos de viajes, etc. Limtiaco se trasladó primero a entrenar en Japón dentro de la universidad Yamanashi Gaukin para hacerlo más tarde en Tailandia, esta vez con una beca de la federación internacional.

El nadador oceánico pudo así ser olímpico en los Juegos de Tokio 2020 pero quería conseguir el no va más para un deportista de su país: ser olímpico en una segunda ocasión. De nuevo requirió de una beca, otra vez la de Solidaridad Olímpica. Tasi pudo mudarse a entrenar a San Diego, lo que le acercó a otro objetivo claro que tenía: concienciar a todos que los deportistas de Micronesia pueden llegar a enfrentarse a los mejores, “ayudar a la gente a entender que aunque eres de una isla pequeña también puedes hacer cosas grandes, lo que abrirá el camino a las generaciones futuras”, en sus propias palabras. Limtiaco está convencido de que en su país hay un gran potencial, pero los niños carecen de recursos. Las participaciones olímpicas de este nadador cumplen otro objetivo: elevar el nivel del deporte en Micronesia y en las islas del Pacífico en general, tan necesitadas de referentes en el deporte que lleguen a alcanzar competiciones del máximo nivel, por no hablar de llegar a participar en unos Juegos Olímpicos.

Abanderado en los Juegos de París, en estos años de carrera Tasi Limtiaco ha ido superando récord nacional tras récord nacional y ganando medallas en los Juegos del Pacífico. Tras su participación en los Juegos celebrados en la capital francesa Tasi se retiró, “esperando dejar un impacto positivo en la natación en la comunidad del Pacífico y haber inspirado a los más jóvenes a pensar en grande”. En todo este tiempo Limtiaco ha trabajado duro, nadie le regaló sus marcas. Una vez retirado se ha convertido en un pilar del deporte micronesio sin desligarse del todo de él, ya que sigue esta vez en su faceta como entrenador, ayudando a atletas del Pacífico en todo lo que puede. “No te pongas nunca límites. Ponte un objetivo alto”, sigue siendo su inspirador mensaje para los jóvenes deportistas de su comunidad.

En los Juegos de París 2024. Foto de Kirk Corrie/ONOC

Un comentario

  • Virginia Bernardi Garrido

    Su esfuerzo,constante y determinación ya son dignos de medalla. No la consiguió en su deporte pero abrir un camino para los jóvenes de su isla ya es un trofeo. Bravo por el!.

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