Camino a París,  Entrevistas,  Los otros olímpicos

EMANUELA MACCARANI, SELECCIONADORA DEL CONJUNTO ITALIANO DE RÍTMICA: “EN PARÍS 2024 SEREMOS UN EQUIPO EXPERTO Y MADURO”

El conjunto italiano de gimnasia rítmica lleva ya un buen puñado de años subiéndose a los podios de las mejores competiciones internacionales -incluidos Juegos Olímpicos- mostrando además un estilo propio muy apreciado. Su seleccionadora nacional desde 1996 es Emanuela Maccarani, impulsora de un palmarés que ha ido engordando hasta hacer de Italia una de las rivales más temidas de todas las demás.

Pero el periodo que va de los Juegos Olímpicos de Tokio a los de París ha resultado ser para el exitoso conjunto convulso cuanto menos. Justo en el periodo más crítico para conseguir una plaza olímpica para París que Italia aún no había conseguido, una serie de exgimnastas acusaron a Maccarani (junto a su asistente, Olga Tishina) de haberlas provocado disturbios alimentarios y psicológicos. Las gimnastas, entradas y salidas del equipo nacional, la acusaron de vejaciones a causa del peso y de que alguna haya llegado a pensar en el suicidio por ello. Se llegó a celebrar un juicio contra Maccarani y Tishina y, de haber resultado culpables, habrían tenido que haber dicho adiós a sus cargos y, por descontado, a los Juegos de París. El caso nos recordaba el de, por ejemplo, la exseleccionadora española de natación artística Anna Tarrés.

La resolución fue positiva para el cuerpo técnico, volviendo Maccarani a su puesto tras el periodo no precisamente cómodo que duraron las investigaciones y el proceso judicial. Las componentes del conjunto, mientras, fueron afectadas tangencialmente por esta situación. La veintena de años que Maccarani había ido consolidando su escuela, consiguiendo los mayores éxitos de la historia para la gimnasia rítmica italiana, peligraron durante esos meses, como la misma clasificación olímpica. Hasta finales de 2023 Emanuela Maccarani no volvió a su puesto al frente del conjunto nacional de facto, tras la absolución de su ayudante y la sentencia del tribunal federal de que Maccarani sólo había “ofendido sin intención a ciertas gimnastas como fruto del demasiado afecto que les tiene”. Antes de su “renombramiento” oficial la entrenadora seguía al frente del conjunto, a la espera de la resolución final. La federación no quería perturbar el trabajo del conjunto, sobre todo porque aún debían alcanzar la plaza olímpica, algo que se consiguió en Valencia en agosto de 2023, bastante después de lo esperado para un conjunto de su clase. Sin duda todo este proceso afectó a las componentes del conjunto.

Hablamos con Emanuela Maccarani primero de la clasificación olímpica, por fin, del conjunto italiano para los Juegos de París 2024: La clasificación olímpica es la competición más difícil de todo el cuatrienio olímpico y, por tanto, es imposible para cualquier gimnasta no sentir la presión que causa”. En eso coincide la entrenadora con tantos deportistas con los que hemos hablado, que nos han contado que es más fácil ganar una medalla olímpica que poder clasificarse para unos Juegos, dado el escaso número de plazas disponibles. Al contrario de lo que se pudiera pensar, el conjunto no ha recibido presiones en cuanto a tener que lograr un puesto en el podio en los Juegos: Las chicas quieren llegar a París en su mejor forma. Tendrán estrés, pero creo que será un estrés positivo, ese necesario y bonito que hay en el deporte, no la presión de quien obligatoriamente tiene que ganar una medalla. Nosotras no vivimos así ninguna de nuestras competiciones, pensando que es obligatorio ganar medalla. No recibimos presiones de parte de la federación, aunque es obvio que la clasificación olímpica marca la diferencia para una federación, pero si nos dejan trabajar, tranquilas, los resultados vendrán”.

Sí que nos confiesa las dificultades hasta llegar a la clasificación olímpica por todo lo que hemos contado antes: Para nosotras el año anterior ha sido un año muy difícil, muy negativo y, más allá de los aspectos externos al deporte, por desgracia las chicas además han tenido una serie de lesiones, justamente porque no estaban bien a nivel mental. Nos ha afectado porque este deporte está hecho de detalles, de equilibrios, de pequeñas cosas que pueden acabar fastidiando el trabajo de muchos años”. Una vez superado el mal trago y vuelta la tranquilidad al equipo, la seleccionadora es optimista sobre el papel que pueden desempeñar en la competición olímpica sus pupilas: Hemos afrontado toda la temporada previa a los Juegos con alegría y felicidad al habernos ya clasificado casi un año antes de París 2024. Daremos lo mejor siendo ya un equipo maduro y experto que creemos podremos dar algo grande a la gimnasia rítmica”.

Maccarani promete alegrías para la afición italiana -y para sus gimnastas en primer lugar- tras las turbulencias vividas. Por cierto, en este ciclo olímpico hay una novedad importante que sin duda afectará -esta vez positivamente- tanto al conjunto italiano como al resto: la ausencia de los conjuntos ruso y bielorruso. En opinión de la entrenadora italiana: Pese a la ausencia de los potentes conjuntos de Rusia y Bielorrusia muchos países han tenido la posibilidad de lanzarse, de crecer, de mejorar”. Sensación con la que coincide con la más destacada gimnasta de rítmica italiana en la actualidad, Sofia Raffaeli, como nos contó en esta entrevista.

Queda por ver qué hará el conjunto italiano en los Juegos de París una vez calmadas las aguas en su seno.

 

 

Un comentario

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *