Legendarios

PATRIK SJÖBERG: LAS DESGRACIAS DE UN ÍDOLO

Los lectores de “cierta edad” recordarán sin duda al saltador de altura sueco Patrik Sjöberg. Con su melena rubia no pasaba desapercibido este espigado atleta que llegó a ser recórdman mundial y triple medallista olímpico en los años 80 y principios de los 90, su mejor época. Tan destacado fue, que su marca (2.42m), lograda en el ya lejano año de 1987, sigue siendo el récord europeo y la tercera mejor marca mundial de todos los tiempos. El nacido en Gotemburgo llegó a proclamarse campeón mundial y logró la plata en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 84 y Barcelona 92 y el bronce en los de Seúl 88. Sus logros inspiraron a toda una pléyade de grandes saltadores suecos que surgieron a raíz de él, como fueron Kajsa Bergqvist, Stefan Holm, Linus Thörnblad y Staffan Strand. Hasta ahí todo correcto y normal: un campeón más.

Cuando se retiró su intención era entrenar a jugadores de baloncesto de élite en un complejo deportivo que levantaría en el sur de España. Llegó a contactar con potentes clubes de este deporte, como el Real Madrid y el F.C. Barcelona, aunque los primeros jugadores que consiguió provenían de los Chicago Bulls y New Jersey Nets. 

En Los Ángeles 84. Foto de Getty Images

Pero en 2011 volvió a hablarse de él por una triste causa: reconoció haber sufrido abusos siendo aún menor por parte de su entrenador. El exatleta lo hacía público en su autobiografía -”Lo que no habéis visto”-, publicada ese año. El autor de los abusos fue el finlandés Viljo Nousiainen (quien, además, era su padrastro), ya fallecido por entonces. En un principio Sjöberg no iba a hacerlo público, pero un encuentro casual con otra víctima de los abusos de Nousiainen le hizo ver que no era un caso aislado ni la única víctima y quiso hacerlo público para hacer una llamada de atención sobre esta lacra de la sociedad.

La siguiente noticia que tuvimos del exsaltador fueron sus problemas con el alcohol, las pastillas y hasta el fisco sueco. Él mismo afirmó no considerarse alcohólico “pero de acuerdo con las recomendaciones de la Junta Nacional de Salud y Bienestar sí”. Sin embargo, esta leyenda del atletismo logró superar dichos problemas y se dedicó a ayudar a aquellos que padecen los daños que él sufrió en su momento, llevando ya Sjöberg una vida sobria desde hace algunos años. El saltador sueco es cofundador de una página para ayudar a menores que sufren abusos, llegando a acudir a las casas de los pedófilos para confrontarlos. También se ha dedicado a dar charlas en instituciones, empresas, centros deportivos, etc. centrándose en los abusos a menores.

Foto de Roger Tillberg / Alamy

No fue esta la última vez que oímos hablar de Patrik Sjöberg, y esta vez fue de nuevo debido a una triste noticia: en 2021 su vida corrió serio peligro debido a una neumonía. En principio se llegó a sospechar que estaba derivada del coronavirus, pero no fue así. Pasó ingresado en la unidad de cuidados intensivos de un hospital de su ciudad natal más de un mes por neumonía bilateral y envenenamiento de la sangre provocada por una infección bacteriana de las costillas. El propio Sjöberg reconocería más tarde que su “cuerpo estuvo a punto de rendirse”. Según declaró en una entrevista al diario sueco “Aftonbladet”: “Estuve a seis horas de la muerte”. En su debilidad llegó al baño de su casa arrastrándose hasta que un amigo lo bajó por las escaleras cargando con él (no recuerda cómo llegó hasta ese punto ni lo que ocurrió después). La infección le provocó sepsis y neumonía. Durante su larga recuperación tuvo problemas de movilidad, perdió el apetito y más de 15 kilos.

Un tremendo susto del que muy lentamente se ha ido recuperando un hombre que llegó a dominar las pistas de atletismo y a sorprender al mundo entero con su facilidad saltando y del que nunca habríamos imaginado volver a saber de él -pasados unos años- en estas circunstancias.

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