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GRETCHEN FRASER: LA ESQUIADORA SORPRESA DE LOS JUEGOS DE SANKT-MORITZ 48

Nadie podía suponer que una casi treintañera con coletas a la que apodaban “ama de casa del Oeste” que cogió por primera vez unos esquíes a los trece años y tomó sus primeras clases de este deporte a los diecisiete podía ganar una medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Sankt-Moritz de 1948, pero Gretchen Fraser (Gretchen Claudia Kunigk de nombre de soltera) no solo lo hizo, sino que se convirtió en el primer esquiador -hombre o mujer- estadounidense en ganar una medalla olímpica en esquí alpino.

Hija de inmigrantes europeos procedentes de Alemania y Noruega se inició, como dijimos, tarde en el esquí. En 1936 (con 17 años de edad) conoció al olímpico Donald Fraser y se casaron a los tres años. Ambos se clasificaron para los que debían ser los Juegos Olímpicos de 1940 pero, como se sabe, dicha cita olímpica nunca se disputó debido a la guerra. Precisamente durante los años de la guerra tanto ella como su marido se dedicaron a ayudar en la medida en que podían en el conflicto armado mediante la realización de películas en la que mostraban a los soldados cómo entrenarse en esquí y, la que fue una tarea más importante: ayudar en la rehabilitación de veteranos heridos y amputados mediante el esquí. Esa fue el primer contacto de Gretchen con ese mundo, del que ya no se alejaría, pues con el tiempo se centró en ayudar a personas discapacitadas en Sun Valley fundando además el Club “Flying Outriggers” para esquiadores amputados.

Pero centrémonos en sus sorpresivos éxitos de la cita olímpica de 1948, la primera tras el parón causado por la II Guerra Mundial. En la prueba de eslalon Fraser acabó primera tras la primera manga pero sufrió un parón justo en el portón de salida en la segunda manga de ni más ni menos que 17 minutos. Lejos de afectarla en su prestación, en esa segunda manga realizó el segundo tiempo, con un primero total que le acabaría otorgando el oro. A esa meritoria medalla habría de sumar la plata en la prueba de la combinada.

Tras estas inesperadas medallas Gretchen se retiró, fue madre y fue nombrada embajadora de Sun Valley. No crean que se dedicó a ser una “simple” ama de casa, puesto que a su labor ayudando a esquiadores amputados hay que sumar que se sacara la licencia de piloto completando más de 3.000 horas de vuelo, además de seguir vinculada al esquí siendo manager del equipo olímpico femenino en los Juegos de Oslo, miembro del Comité de selección de los Juegos que se celebrarían en 1952 y mentora de futuras campeonas y medallistas olímpicas como Picabo Street, Christin Cooper y Andrea Mead Lawrence, entre otras. A todo esto hay que añadir el hecho de que llegara trabajar en el cine ejerciendo de doble de la célebre campeona de patinaje artístico Sonja Henie cuando ésta tenía que aparecer esquiando en los films “Thin Ice” y “Sun Valley Serenade”.

Gretchen Fraser nos dejó en 1994. Falleció 36 días después de que lo hiciera su marido. Sus medallas olímpicas se exhiben en el restaurante de Sun Valley que lleva su nombre.

Foto de Bettman/Corbis

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