Entrevistas

ABEL ANTÓN: “CAMBIARÍA UNO DE MIS OROS MUNDIALES POR SER CAMPEÓN OLÍMPICO”

Los grandes éxitos de Abel Antón en la maratón hace que no recordemos que durante años compitió en otras distancias -menores- llegando a ser olímpicas en ellas hasta en tres ediciones de Juegos Olímpicos. Este atleta soriano, que entrenaba después de acabar su jornada laboral en una fábrica, se inició de hecho en el campo a través, cual africano. Ahora que hablamos de africanos, Abel Antón puede decir que es el último blanco en haber ganado un Mundial de maratón (el de Sevilla 99) y en la prestigiosa maratón de Berlín (en 1996). “Se ha puesto ahora muy difícil ganar porque los atletas africanos se han puesto a unos niveles impresionantes”, nos confiesa.

Abel Antón estuvo presente en cuatro Juegos Olímpicos, los celebrados desde Seúl 88 hasta Sídney 2000. En Seúl y Barcelona 92 lo hizo en la distancia de 5.000 metros, pasando a los 10.000 en los de Atlanta 96 para acabar corriendo en los Juegos del Milenio disputados en Sídney la distancia que más éxitos le proporcionó y que estaba destinada a ser “la suya”: la maratón.

Pese a su abultado palmarés en grandes competiciones internacionales (dos veces campeón del mundo de maratón, victoria en cinco de los ocho maratones que disputó y diversas medallas en Europeos en distintas distancias , desde los 3.000 hasta los 10.000), los resultados en Juegos Olímpicos le han sido esquivos: “Yo en los Juegos Olímpicos no he tenido la fortuna que haya podido tener en un Mundial o en un campeonato de Europa, pero sí que es verdad que estoy orgulloso de haber estado en cuatro Juegos Olímpicos, algo que es muy difícil, y sobre todo haber estado en Barcelona 92, donde fui finalista olímpico, fui octavo allí, y tener un diploma también es importante”.

Su mejor resultado en unos Juegos lo obtuvo precisamente corriendo en casa: “Puedo decir que para mí Barcelona 92 fueron los mejores Juegos: los mejor organizados, con más ambiente y al ser en mi país, encantado de haber competido allí. Cuando es en casa siempre hay más presión que en otros sitios, tienes que hacerlo bien ante tu público. Para mí fueron unos Juegos especiales. Es muy difícil volver a vivir unos Juegos en casa, como se ha demostrado. De los cuatro Juegos Olímpicos en los que participé el que mejor me ha salido ha sido el de Barcelona”.

En Barcelona 92. Foto de El Norte de Castilla

Un mal resultado en una cita olímpica fue el responsable que Abel Antón se pasara a la maratón. Ocurrió en Atlanta 96: “Me quedé decepcionado de mi participación (quedé 13º) porque yo quería algo más, de ahí que pasara al maratón en un momento crítico para mí, porque tenía dudas de si seguir en el atletismo o no por esa decepción que tuve en Atlanta. Sin embargo tuve la motivación de prepararme dos meses después para correr la maratón de Berlín y ganar una de las mejores maratones del mundo. Para mí fue como darme vidilla y estar cuatro años más teniendo éxitos en la maratón”. El fondista reconoce que “en las pruebas de 5.000 y 10.000 llegaba a las finales de los grandes campeonatos, pero no llegaba a las medallas, que era mi gran ilusión en un gran campeonato. Por eso pasar a la maratón fue un paso importante y la verdad es que empecé con buen pie ganando dos de las mejores maratones del mundo que fueron Berlín y Londres”. Así, concluye estar “orgulloso de haber pasado en el momento justo a la maratón y haber hecho mis mejores resultados en esa distancia”.

No dudamos que de que el mejor momento de su carrera fue la victoria en el Mundial de Sevilla 99 en la prueba de maratón: “La presión que tienes en los diferentes campeonatos es la que te creas tú. Donde sí tuve más presión fue en el Mundial disputado en casa. Ahí tuvimos que estar a la altura de la maratón de ese momento y ahí sí que hubo más nervios, pero al final todo salió bien. Ganar la maratón llegando al estadio de la Cartuja a reventar de gente para mí fue algo muy bonito y especial”. Sin embargo, confiesa que “por supuesto que cambiaría una medalla Mundial por ser campeón olímpico”. Esa presión de la que hablábamos, unida a otros problemas, le pasó factura en los Juegos de Sídney, en los que toda la afición española esperaba una medalla suya, cuando no la de oro incluso: “Sídney estuvo muy bien organizada y bonita, pero a nivel personal fue una decepción porque no fue el resultado deseado. Fui con muchos problemas de lesiones, tuve que operarme…Cuando tú el año anterior eres campeón del Mundo en Sevilla y eres de los favoritos tenía presión y fracasar de esa manera fue un momento malo para mí como para dejar el deporte porque ya tenía 37 años y ya fue el momento de decir adiós al atletismo un año después en Madrid”.

Abel Antón, que tuvo la fortuna de entrenar al lado de Carl Lewis en Seúl 88, unos Juegos donde era el “novato”, el jovencito que miraba asombrado a sus ídolos alrededor, tan cerca, se ha dedicado tras su retirada a la política, llegando a ser concejal de deportes en su ciudad natal de Soria y senador por esa provincia. En la actualidad se ha aliado con otro atleta legendario de su tierra (Fermín Cacho, codirigiendo con el mediofondista una tienda de deportes. Su más reciente participación en el mundo del atletismo ha sido correr junto a otro maratoneta inolvidable, Martín Fiz, la maratón de Atenas en 2022 con motivo del 25º aniversario del Mundial celebrado en la capital helena en la que ambos ocuparon los dos primeros cajones del podio.

Venciendo en Atenas. Foto de HDS

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