Concienciados olímpicos

MARC GASOL: EL CAMPEÓN QUE SALIÓ AL RESCATE DE MIGRANTES

Afortunadamente abundan los deportistas de élite que se involucran en causas humanitarias. Utilizan su dinero, su tiempo y su nombre para llamar la atención sobre aspectos sociales y, en la medida de sus posibilidades, ayudar para “arreglar el mundo”. La mayoría lo hace mediante la creación de fundaciones y/o aportando su presencia en actos benéficos para llamar la atención de la sociedad. Pero luego están otros aún más valientes y decididos, que se lanzan de lleno a causas humanitarias. Uno de ellos, de los más destacados, es Marc Gasol.

El pívot de la selección española de baloncesto, dos veces subcampeón olímpico -amén de todo un rosario de títulos- entró en este mundo de las causas sociales como lo hacen la mayoría de sus colegas: creando una fundación. Lo hizo en 2013 junto con su hermano Pau. La Gasol Foundation se ocupa de fomentar hábitos de vida saludable especialmente en niños para prevenir y combatir la obesidad infantil. Por lo realizado con esa fundación ha llegado a ser premiado. Entre lo ejecutado por los hermanos Gasol en este sentido está una webserie educativa y un estudio sobre los niveles de obesidad infantil. Pero aun con ser todo ello útil y necesario la labor humanitaria de Marc Gasol dio un paso de gigante cuando se dedicó a ser decididamente proactivo y enrolarse en un barco de la ONG Open Arms, cuyo fin es rescatar a migrantes en el Mediterráneo.

Foto de Getty

La espita de todo ello la encendió una fotografía que nos puso a todos los pelos de punta: la del niño sirio Aylan Kurdi, muerto en las costas turcas. Esa foto, que dio la vuelta al mundo en 2015, tocó el aspecto más sensible de Marc. Apenas le bastó conocer en persona a Óscar Camps, el fundador de Open Arms, para decidirse. Primero le invitó a dar una charla en el campus que Marc dirige en Gerona y las palabras de Camps calaron en el baloncestista. Planeó embarcarse en 2017 pero su participación en el Eurobasket que se disputó ese año lo impidió. Marc esperó otro año más para, en el verano de 2018, liberado de compromisos con la selección aunque perteneciendo a un equipo de la NBA, subió a bordo del Astral.

Marc tuvo la fortuna de participar en el rescate de una mujer, que resultó ser camerunesa y que había sido abandonada a su suerte en el mar junto a dos cadáveres (los de otra mujer y un niño). Avistaron un bote hinchable casi hundido del todo y, al acercarse, descubrieron que en él sobrevivía una mujer, a la que subieron al Astral. Posiblemente, de haber tardado quince o veinte minutos más la mujer habría muerto ahogada. El internacional de baloncesto escribió enseguida un tuit expresando su frustración y rabia ante situaciones como las que esta mujer y sus desdichados compañeros de travesía tienen que padecer: “Frustración, rabia y mucha impotencia. Increíble que se abandonen personas en medio del mar. Admiración profunda para los que estos días son mis compañeros de equipo Open Arms”, rezaba su mensaje, que no era otro que una llamada de atención al mundo. Marc Gasol había manifestado anteriormente su respeto y admiración hacia unas personas (los voluntarios de Open Arms) que no se quedan de brazos cruzados, que ante las injusticias del mundo lo dejan todo y van a ayudar “de verdad”. Él mismo puso en riesgo su contrato con su club de la NBA. De todos es sabido que los potentes equipos -de diferentes deportes- no permiten a sus deportistas realizar acciones arriesgadas. No sabemos cómo consiguió Marc el permiso de su club (por entonces, los Memphis Grizzlies), pero lo cierto es que se embarcó en el Astral y contribuyó al rescate de Josephine, que así se llama la mujer.

El que en el barco de rescate estuviera presente (y activamente) un jugador de la NBA y ganador de multitud de medallas internacionales con su país dio aún más eco al rescate. Marc Gasol fue consecuentemente entrevistado tras los hechos y llegó a declarar: “Quiero ser testigo directo y salvar a gente. El riesgo que pueda asumir por ser un jugador de la NBA pasa a un tercer plano”. El jugador subrayó que los migrantes no corren riesgos cruzando el mar por gusto, que son personas que huyen de guerras y mafias y que dejan atrás su vida entera, a veces incluso perdiéndola en las aguas mediterráneas. En el caso concreto en el que participó hizo un llamamiento sobre cómo actúan los guardacostas libios, quienes no rescataron a todos los supervivientes, dejando abandonadas a mujeres y niños. Puso Gasol el dedo en la llaga sobre la inacción de los gobiernos europeos y la corrupción de, este caso, el libio.

No podemos añadir más palabras a las acciones humanitarias de Marc Gasol, un concienciado proactivo en mayúsculas.

Foto de Juan Medina/Reuters

 

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