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EL SALTO SALCHOW DEL PATINAJE ARTÍSTICO

Siguiendo nuestros artículos dedicados a los saltos en el patinaje artístico, tras comentar dos de los más difíciles (el Axel y el Lutz) hoy nos dedicaremos, por el contrario, al considerado más fácil y el primero que los patinadores suelen ser capaces de doblar o incluso triplicar: el Salchow.

Este salto coge su nombre de su inventor, el sueco Karl Emil Julius Ulrich Salchow, un patinador que llegó a ser campeón olímpico, concretamente en los Juegos de Londres de 1908 (en aquella época el patinaje artístico estaba incluido en los Juegos de verano). Básicamente consiste en partir desde el filo interno de un patín para aterrizar con el borde exterior del patín contrario. La pierna libre ayuda a impulsar el salto lanzándola hacia adelante desde atrás, aunque no es infrecuente un error que realizan algunos patinadores doblando la pierna libre en la entrada, cuando debería estar extendida. La siguiente fase consistiría en presionar el costado interior, colocar el freno de la pierna apoyada, dibujar con ese freno un 6 mientras la pierna libre sigue girando hacia adelante. Le seguirá el vuelo realizando los giros pertinentes, tras de lo cual la pierna que inició el salto se convierte en la pierna libre, estirándose hacia atrás para aterrizar, como hemos dicho, con el filo exterior del patín contrario al que ha iniciado el salto. En todo momento el salto se realiza hacia atrás, como todo el resto de saltos del patinaje, si exceptuamos el Axel. 

A día de hoy es un salto ampliamente usado como doble e incluso triple y abundan también los cuádruples Salchow. De hecho, lo habitual es que este tipo de salto -muchas veces denominado simplemente “sal” por los patinadores- sea el primero que dominen los patinadores. El primero en realizar un cuádruple Salchow en competición se remonta ni más ni menos que a 1998, siendo su autor el estadounidense Timothy Goebel cuando aún competía en categoría junior. En categoría femenina hubo que esperar un poco, hasta 2002, en que lo logró la japonesa Miki Ando. En cuanto a parejas la primera en hacerlo (en su caso en el Trophée Eric Bompard dentro del Grand Prix de 2007) fue la compuesta por los estadounidenses Tiffany Vise y Derek Trent, realizando un lanzamiento de cuádruple Salchow.

Como se sabe, la técnica de realización de un salto en patinaje artístico debe ser perfecta en todas sus fases: despegue, vuelo y aterrizaje. Cualquier pequeño cambio, por muy sutil que éste sea, será penalizado. Un cambio de filo, de colocación de una pierna, etc. puede sufrir una variación no deseada por parte del patinador. Por ejemplo, no se debe girar en este tipo de salto hacia adelante antes del despegue, tampoco si el patinador ha girado por completo hacia atrás al aterrizar.

 

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