Camino a Tokio

NI XIALIAN: A TOKIO CON 58 AÑOS, UN EJEMPLO DE ESPÍRITU DE LUCHA

Es bastante posible que el nombre de Ni Xialian no les suene pero si les decimos que está clasificada para los Juegos de Tokio 2020 en tenis de mesa y que para cuando los dispute contará con 58 años es posible que su caso les llame la atención, como lo hizo cuando en 2019 consiguió la plaza que la convertiría en olímpica por quinta vez.

A pesar de su nombre, Ni Xialian defenderá los colores de la bandera luxemburguesa y lo hace desde hace ya muchos años de forma curiosa, pues fue al país europeo llamada para ejercer de entrenadora, no jugadora. Nacida en Shangai, se trasladó muy joven a la capital china para continuar mejorando en su tenis de mesa. Tanto es así que entró en el potentísimo equipo nacional en 1979 con 16 años. Su mayor logro lo consiguió precisamente en Tokio, cuando se proclamó campeona mundial de dobles mixtos. Al producirse el cénit de su carrera en la capital japonesa Ni Xialian tiene especial interés en regresar a Tokio, allí donde todo empezó.

Pese a ese título mundial la competencia en su país era tal decidió marcharse, en su caso a Alemania en un principio. Desde allí fue llamada, como decimos, a Luxemburgo para trabajar como entrenadora. Por aquel entonces sólo contaba 26 años, pero no se veía ni remotamente participando en unos Juegos Olímpicos. Pero esta luxemburguesa de adopción se dio cuenta de que no tenía por qué haber acabado su época como jugadora. Se vio bien y se dio una segunda oportunidad. A finales de los años 90 alcanzó el número 4 del mundo y el año olímpico de 2000 ocupaba el número 5, así que se convirtió en olímpica en Sidney, con 37 años. Simplemente vivir la ceremonia de apertura, la villa olímpica, fue suficiente para ella. No tuvo un papel destacado, pero había cumplido un sueño.

Foto de AP

Ni Xialian no pudo clasificarse para la siguiente cita olímpica de Atenas, pero era feliz. Sí que estuvo en los siguientes Juegos, que iban a disputarse en su país de origen. Resultó ser una experiencia muy emotiva para ella. También fue olímpica en Londres 2012, donde incluso estuvo acompañada por sus hijos, y en Río 2016, donde fue la abanderada de Luxemburgo en la ceremonia de clausura.

Xialian, -que está casada con su entrenador, el sueco Tommy Danielsson-, posee ya un récord y en Tokio se hará con otro. Respecto al primero hemos de decir que en 2017 disputó, frente a una rival de sólo 18 años (ella tenía por entonces 54), el partido más largo de la historia. Duró una hora, 32 minutos y 44 segundos. Lo perdió, pese a llegar a contar con siete puntos de partido en el quinto set y de cinco en el séptimo. Respecto al segundo récord salta a la vista: en Tokio se convertirá en el jugador/a de más edad en participar en unos Juegos Olímpicos, superando la marca del español He Zhi Wen (Juanito), que lo fue con 54 años.

Esta jugadora confiesa que estar rodeada de rivales mucho más jóvenes, a muchas de las cuales les dobla de lejos la edad, le da energía. Ella sigue jugando por diversión, porque le hace feliz y porque quiere mostrar al mundo que su deporte, el tenis de mesa, puede ser una fuente de alegría. Está en un momento de su carrera en el que el disfrute ha ganado terreno a la ambición…aunque se atreve a no descastarse entre las aspirantes a medalla en los Juegos Olímpicos que se disputarán en Tokio en el verano de 2021. Su ilusión por ser olímpica, ella que ya lo ha sido en tantas ocasiones, no ha disminuido, no obstante, aseverando que el partido que le dio el pase clasificatorio para los Tokio fue “uno de los más emocionantes de mi vida”. Nos despedimos con unas frases de ella que expresan su filosofía de juego: “Quiero aportar energía positiva y espíritu de lucha. Nunca me rindo”. Sin duda ese espíritu luchador ha llevado a esta jugadora hasta donde ahora está, clasificada para sus quintos Juegos Olímpicos.

Foto de CGTN

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