Camino a Tokio,  Legendarios

MIJAÍN LÓPEZ: EL GIGANTE DE LA LUCHA GRECORROMANA TRES VECES CAMPEÓN OLÍMPICO

Mijaín López nació en La Herrradura, Pinar del Río, Cuba, en 1982. Desde bien niño “tenía un apetito insaciable”, en palabras de su madre. Ya siendo muy joven trabajó en el campo y le gustaba jugar al béisbol, para compaginarlo más tarde con el boxeo, que practicaban sus hermanos mayores. Pero aún era un niño de diez años cuando fue descubierto por un entrenador de lucha libre que vio en él todas las características físicas para ser perfecto para ese deporte. No en vano, ya finalizada su etapa de crecimiento, Mijaín llegó a alcanzar el 1.98 m de altura y pesar casi 130 kilos. De ahí que Mijaín pasó a ser llamado “El Gigante de Herradura”. El resto es historia, la historia de todo un -aún- tricampeón olímpico, que aspira a conseguir en Tokio 2020 su cuarto entorchado olímpico, lo que le convertiría ipso facto en el mejor deportista cubano de la historia, superando los tres títulos olímpicos de sus compatriotas Teófilo Stevenson (boxeo), Félix Savón (boxeo) y Ramón Fonst (esgrima). Tras Tokio 2020, López ha anunciado que se retirará, teniendo para entonces 39 años.

Las cualidades de Mijaín López empezaron a destacar desde la edad escolar, hasta que entró en la selección senior y acudió en 2002 a su primer Mundial, celebrado en Moscú. Por entonces aún competía en la categoría de hasta 120 kilos, siempre en la especialidad de lucha grecorromana. En ese Mundial Mijaín aún no alcanzaría un gran puesto (acabó el 13º), pero las medallas empezaron a caer de su lado a partir de los Juegos Panamericanos de Santo Domingo de 2003. El color dorado impregnaría su vida a partir de entonces. No vamos a mencionar aquí todos sus títulos y reconocimientos, porque la lista sería larga, pero sí mencionaremos algunos de sus récords: en 2010 en el Mundial de Moscú marcó 25 puntos a favor sin recibir ninguno en contra. Ese mismo año gana la Gala de Campeones celebrada en La Habana ganando los 24 combates. Eso en un año en que tuvo que ser operado en uno de sus codos.

Foto de Getty Images

En cuanto a su participación olímpica, es casi impecable, a pesar de que en su debut, en los Juegos de Atenas de 2004, se tuvo que conformar con un quinto puesto al caer ante el que resultaría finalmente campeón olímpico. López pagó en la capital helena su aún corta experiencia. No había llegado todavía lo mejor de su carrera. Esa inexperiencia quedaría sobradamente solventada para cuando disputó sus siguientes Juegos, pues en Pekín 2008 se proclamaría campeón. Para entonces había recibido los consejos del que fuera campeón olímpico en Barcelona 92, Héctor Millán. En esos Juegos, donde tuvo el honor de ser el abanderado de Cuba en la ceremonia de inauguración -a pesar de que aún no había conseguido ninguna de sus medallas olímpicas-, López ya venía con la vitola de favorito y de número 1 del mundo. Aún competía en la categoría de -120 kilos. El oro olímpico no fue sino el colofón de su dominio durante el ciclo olímpico que le condujo hasta Pekín 2008.

Los títulos mundiales fueron cayendo y llegó el momento de defender su título olímpico en Londres 2012. Lo logró, venciendo en la final al estonio Heiki Nabi.

Foto de Reuters

Pese a haber pasado un año en blanco (que se tomó como descanso) tras su segundo título olímpico, López regresó con fuerza. Cada combate que peleaba le afirmaba más en su consideración como uno de los mejores luchadores de la historia, si no el mejor. Ya pasado a la categoría de los 130 kilos las victorias fueron cayendo de su lado. Así compitió en los Juegos de Río 2016. Sin problemas, se hizo con el oro, derrotando por 6-0 al turco Riza Kayaalp e igualando de esta manera el récord del ruso Alexander Karelin en número de oros olímpicos.

El siguiente ciclo olímpico ha supuesto para Mijaín un periodo cuajado de títulos, de cara ya a la cita olímpica de Tokio. Se retiraría tras los Juegos tras 27 años de brillante carrera ya habiendo logrado, haga lo que haga en Tokio 2020, un palmarés difícilmente igualable, tanto para sus compatriotas deportistas como para el resto de luchadores de grecorromana a los que les será arduo superar e incluso igualar. Para después del retiro Mijaín tiene pensado trabajar motivando a los niños a que se inicien en el deporte de la lucha, tras haberse licenciado con la máxima calificación en Cultura Física y Deportes en la Universidad Manuel Fajardo. Habrá que esperar un tiempo para ver si alguno de sus pupilos recoge el testigo de su legado.

Foto de Radio Cubana

Actualización: Mijaín López consiguió en Tokio 2020 un nuevo oro olímpico, su cuarto consecutivo.

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