Entrevistas,  Heroínas olímpicas

BEA FERNÁNDEZ: “PERDER LA SEMIFINAL NOS HIZO CONVERTIRNOS EN MÁS EQUIPO Y ACABAR GANANDO EL BRONCE EN LONDRES 2012”

Decir Guerreras en el mundo del deporte es nombrar a una de las mejores generaciones de jugadoras de la historia del balonmano español, si no la mejor. Antes de la generación que forjó ese apelativo el balonmano hispano no había alcanzado grandes cumbres a nivel internacional. Pero llegaron una serie de jugadoras encabezadas por Eli Pinedo, Vero Cuadrado, Marta Mangué o Silvia Navarro  sin olvidarnos de Bea Fernández, la cántabra a la que entrevistó Historias de los Juegos. Como las anteriores, le cupo el honor de conseguir una épica y muy trabajada medalla olímpica en los Juegos de Londres 2012 en una memorable final por el bronce que resultó ser sin lugar a dudas uno de esos partidos “que crean afición”. Y, como muestra, la visión que del mismo tuvo Bea Fernández: Para nosotras el partido de la medalla de bronce fue un antes y un después. Supuso que nos reconocieran con nuestra marca, un poco de Guerreras. Todo el mundo en algún momento del día vio el partido, en algún momento del mismo estuvo enganchado al partido. Nos han contado multitud de historias de “Yo es que tenía que ir a buscar a mi hijo y lo escuchaba por la radio y no salía del coche…” Fue algo increíble. Es verdad que a nivel de visibilidad fue nuestro mayor hito, lo que hizo que a partir de ese momento nos tomaran en serio y empezaran a valorar lo que habíamos hecho hasta ese momento. Yo creo que se dieron cuenta también de que antes de esa medalla había otras y que igual no habíamos estado respaldadas por el público, pero se habían conseguido cosas muy importantes”.

Para llegar a ese partido con opción a medalla antes las Guerreras tuvieron que jugar otros con su grado de trascendencia igualmente: “Nuestras aspiraciones eran ir partido a partido e ir a hacerlo bien, hacerlo lo mejor posible y dar una buena imagen del balonmano femenino español. Sí que es verdad que nos encontramos grandes obstáculos y vimos que los íbamos solventando hasta que nos plantamos en la medalla de bronce y después de un partido de infarto conseguimos que viniera la medalla para España”. Y, partido a partido, se llegó a una semifinal contra Montenegro emocionante al máximo. En esta ocasión, con resultado adverso para las españolas: “Yo vi el partido de la semifinal como el de mayor grandeza del equipo. No fue un desastre pero sí que hicimos cosas muy mal en todos los sentidos: tanto de saber llevar el partido, de comunicación entre nosotras…De esos partidos que dices: no estás y no estás. Se notaba que no acababa de estar fina ninguna; la gente estaba nerviosa y no acababa de ser la piña que se suele ser otras veces y, sin embargo, lo mejor tras ese partido fue que tras mucha lágrima y mucho jurar y perjurar el equipo se convirtió en más equipo. Eso creo que fue una de las cosas que nos hizo jugar contra Corea la medalla y ganarla. La adversidad de haber perdido y habernos dicho “Acabamos de perder una medalla de plata como mínimo” nos hizo ver que podíamos perder la bronce y ya nos unimos todas juntas y nos dijimos juntas para adelante y a conseguirlo”.

Superado el susto, decepción, rabia…llámenlo X, y vueltas a la concentración hacia el objetivo de la medalla, el combinado español vivió ese partido por la medalla olímpica como algo histórico a la par que cercano. En el caso de Bea Fernández “el partido de la medalla fue muy emotivo. En mi caso vino mi familia desde España y es de esos partidos que compartes con todo el mundo; el pabellón estaba abarrotado y tú mirabas hacia arriba y no sabías si eran banderas o personas porque había tantísimas personas apiñadas. Fue un partido de emociones y de superar adversidades, lesiones y cansancio. Un partido de estar más juntas que nunca”.

Foto de Jeff Gross/Getty Image

La ya ex jugadora nos recalca la importancia que para ella y para su grupo tuvo ese bronce olímpico, en todos los ámbitos: Es difícil verbalizar lo que sentimos en Londres 2012. Yo creo que ha sido la experiencia más grata de mi vida. Fue increíble; no es comparable a cualquier otro campeonato Mundial o de Europa ni tampoco a otra medalla. Yo creo que es de esas cosas que hay que vivirlas para saber de qué estoy hablando. Fue el mejor momento de mi carrera deportiva”. Y llega a afirmar: “No cambio la medalla olímpica por nada, ni siquiera por un oro Mundial. De todos mis recuerdos del balonmano sin duda si algo me marcó fueron los Juegos Olímpicos”. Es muy posible que la clave del éxito de las Guerreras (que, recordemos, además de la citada medalla olímpica consiguieron un bronce en Mundiales y dos platas en Europeos en un corto periodo de tiempo) resida en su especial sentido del grupo: “El buen ambiente entre nosotras siempre ha sido un factor importantísimo y yo no sé si el que más, por encima de la preparación, de la táctica, de la técnica y demás, pero el estar juntas todas a una y ser un equipo creo que es lo que nos ha aupado y ha marcado diferencia cuando hemos jugado contra equipos que eran igual de buenos que nosotras y esa diferencia creo que la ha marcado nuestra forma de entender un equipo”.

Podría parecer que tras tantos éxitos a las componentes de la selección española les esperaba un futuro profesional de color de rosa. Nada más lejos de la realidad. Bea Fernández, como tantas otras compañeras de selección, hubo de emigrar a ligas extranjeras dado el escaso apoyo financiero en España: Coincidiendo con los Juegos Olímpicos muchas jugadoras decidimos que era el momento de tomar decisiones. Los equipos de fuera ofertaban ya no a nivel económico, sino a nivel de jugar Champions, competiciones europeas, en unas condiciones más óptimas”.Y aunque ahora, ya retirada, vea el presente y el futuro de la selección femenina de balonmano de manera optimista –”yo creo que hay mucha gente que hace muchos esfuerzos para que el balonmano femenino esté donde tiene que estar”es consciente de que quizás ella, junto a sus compañeras, abrieron camino para las actuales Guerreras: Para mí es un orgullo y un honor el haber formado parte de ese grupo. Si nuestro trabajo ha ayudado para que otras personas que vienen por detrás estén más motivadas o lo tengan más fácil, pues bienvenido sea”.

Destilando amor por su deporte a lo largo de toda la entrevista Bea Fernández sentencia: Yo creo que el balonmano es un deporte maravilloso, muy noble y que enseña muchos valores y creo que el deporte se debería ver también como un valor social”.

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