Entrevistas,  Heroínas olímpicas

MAKAROVA/VESNINA, CAMPEONAS DE DOBLES EN RÍO 2016:”TODOS LOS TENISTAS QUIEREN UNA MEDALLA OLÍMPICA, POR MUCHO QUE SUEÑEN CON GRAND SLAMS”

Las rusas Elena Vesnina y Ekaterina Makarova consiguieron en los Juegos de Río la coronación de un sueño que tenían desde pequeñas. Pese a que el tenis es uno de los deportes más profesionalizados que reparte más premios en metálico en su circuito y que no se le ha considerado tradicionalmente como uno de los deportes más fundamentales en los Juegos Olímpicos -es olímpico desde Seúl 88 tras una ausencia de décadas-, ambas tenistas rusas confesaron en esta entrevista exclusiva a Rincón Olímpico que “desde niñas siempre quisimos una medalla de oro olímpica. Para Rusia es algo muy importante”. Vesnina añade: “El torneo olímpico es distinto a todos los demás, el ambiente y la motivación. Sientes con más fuerza que juegas por tu país. Estoy convencida de que cada uno de los tenistas quiere una medalla olímpica, por mucho que sueñe con Grand Slams. Para un deportista un oro olímpico es el máximo nivel que puedes lograr y ocurre solo una vez cada cuatro años, lo que también lo hace más especial”.

Tres son las experiencias olímpicas vividas por Elena Vesnina. En Pekín 2008 no le fue tan bien su participación, pero fueron unos Juegos muy especiales para ella, ya que los disfrutó como ningún otro en el futuro: “Pude ver muchos deportes, incluyendo a Micheal Phelps. Compré un millón de souvenirs, más que en cualquier otra Olimpiada”. Bien distinta fue su siguiente experiencia olímpica, ya junto a Ekaterina Makarova, la cual nos cuenta las peculiaridades del torneo tenístico de Londres 2012, que lo hizo parecerse más a un torneo de Wimbledon que a uno olímpico: “En Londres no vivimos en la villa olímpica porque Wimbledon estaba muy lejos, así que nos alojamos allí, por lo que no sentimos mucho el espíritu de unos Juegos”. Hasta que llegaron los Juegos de Río, donde ambas se hicieron con el oro en la competición de dobles femenina. Aunque afirman no centrarse en los aspectos negativos de la organización de Río 2016, no niegan que “hubo problemas, pero los voluntarios hicieron un gran trabajo”. Pero los problemas de organización se olvidan cuando se gana una medalla de oro, que valoran incluso más que un Grand Slam, algo que ellas han ganado juntas o por separado –en competición de dobles mixtos- en diversas ocasiones: “Para nosotras es más importante una medalla olímpica que una victoria en un Grand Slam. Los Juegos Olímpicos son siempre especiales. Hemos esperado por la medalla que obtuvimos en Río durante mucho tiempo, la buscamos y quisimos. Nos centramos en ganarla y luchar por ella durante cinco años. No la cambiaríamos por un título individual de Grand Slam; lucharemos por alguno, pero nos quedamos con esta medalla (risas).

Además de los nombrados problemas en la organización de los Juegos de Río Makarova y Vesnina tuvieron que enfrentarse impotentes a uno superior de cara a los Juegos: casi no llegan, literalmente, a Río: “Perdimos el vuelo y no había plazas para vuelos posteriores. Nos dijeron que estaba todo lleno hasta el viernes, el día de la ceremonia inaugural. Finalmente pudimos volar, pero nos llevó dos días en total viajando. Estábamos muy nerviosas. No parábamos de pedir una solución en el aeropuerto, haciendo cola como el resto de pasajeros, pero no había forma de que nos confirmaran los vuelos. Nosotras decíamos que éramos atletas que tenían que competir. En el primer vuelo, de Montreal a Miami, el avión se estropeó y no salió hasta pasadas ocho horas, así que perdimos la conexión. En el aeropuerto llegamos a ver a Usain Bolt y fuimos a hacernos una foto con él, pero llegamos tarde. Nos perdimos también la ceremonia de inauguración”.

Este dúo ruso tiene mucha experiencia jugando juntas, pero no descuida su faceta como jugadoras individuales: “Jugamos juntas porque además combinamos fácilmente los torneos jugando de dobles y de manera individual. Para nosotras es muy importante nuestra carrera como jugadoras individuales y estamos muy centradas en ello. Pero ocurre que somos buenas tanto en singles como en dobles, así que disfrutamos de estar en el top en ambas especialidades. Cuando se nos da mal la competición individual, nos centramos en la de dobles. Cuando se nos da bien la competición individual nos tomamos la de dobles como práctica”. Así es cómo plantean su carrera y, de momento, les va muy bien. No piensan aún llegar a Tokio, porque viven al día, procurando estar sanas. Pero ese sueño de conseguir un oro olímpico que tenían desde su infancia ya lo han satisfecho. Todo lo que venga de más es un premio extra.

 

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