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MATT DAWSON: NO DUDÓ EN AMPUTARSE PARTE DE UN DEDO PARA PODER ESTAR EN LOS JUEGOS OLÍMPICOS DE PARÍS 2024

De todos es sabido que para que un deportista, por muy de élite que sea, llegue a poder participar en unos Juegos Olímpicos ha de realizar muchos sacrificios. Y cuando pensamos en sacrificios nos vienen a la cabeza muchas horas de duro entrenamiento, madrugones, numerosos viajes que le alejan de su familia, lesiones dolorosas que han de superar -cuando no operaciones-, escasos días libres, etc. pero no nos planteamos que para poder acudir a unos Juegos Olímpicos tengan que optar por amputarse un dedo.

Eso es lo que le ocurrió al jugador australiano de hockey hierba Matthew (Matt) Dawson cuando se lesionó poco antes de los Juegos Olímpicos de París. El miembro de los “Kookaburras” (apodo del combinado australiano de hockey) se rompió el dedo anular de su mano derecha. Quedaba poco tiempo para los Juegos y había dos únicas soluciones que le presentaron los médicos: o realizar el habitual proceso de curación, lo que le supondría directamente perderse los Juegos, o amputar parte del mismo. Dawson no se lo pensó dos veces. Tomó la decisión de ese duro ‘Plan B’ y llamó a su esposa, quien le aconsejó que no se precipitara en su decisión. El seleccionador nacional, por su parte, alabó el coraje de su jugador por haber tomado el camino más valiente, admitiendo que él no estaba seguro de haber hecho lo mismo en su caso. Matthew Dawson afirmó que no tenía tiempo casi ni para pensar en qué decisión tomar, pero que tomó la decisión no pensando únicamente en su participación olímpica en París, sino para su vida y su salud.

Foto de Nine.com.au

Dawson, así, jugó en París su tercera experiencia olímpica. Ya había estado en las citas de Río (donde acabaría con Australia en la sexta posición) y de Tokio, donde pudo vivir las mieles del podio al alcanzar con su selección la medalla de plata. Podíamos pensar que Matt Dawson podría haber optado por no tomar esa decisión tan radical de amputarse parte de un dedo, puesto que no solo ya había vivido la experiencia olímpica, sino que también había disfrutado de ser medallista olímpico. Sin embargo, su pundonor profesional le llevó a optar por sacrificar su dedo en pos de unos terceros Juegos. Para su desgracia, tamaño sacrificio no conllevó volver a pisar un podio, puesto que en París los Aussies sólo alcanzaron el sexto puesto.

Pocos meses después Dawson anunció su retirada. Llevaba en el hockey desde los ocho años, cuando siguió a su hermana, pese a que su padre había sido jugador de cricket. De niño, contando trece años, no dudó en trasladarse a otra localidad para mejorar en su juego y perseguir así su sueño de llegar lo más lejos posible en el deporte del hockey. Una vida, pues, llena de sacrificios, entre los que hay que contar lo ocurrido en 2018 cuando entrenando sufrió una grave herida en un ojo que casi le causó una pérdida de la visión en el mismo, aunque en esa ocasión por fortuna la lesión no llegó a mayores. En cualquier caso el ejemplo de este jugador es una muestra más de la pasión que ponen los deportistas y lo que están dispuestos a hacer por el sueño olímpico.

Foto de Mark Kolbe/Getty Images

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