JACK WOOLLEY: EL OLÍMPICO QUE TUVO QUE LUCHAR FRENTE AL RECHAZO POR SU CONDICIÓN SEXUAL
Jack Woolley es un taekwondista irlandés muy conocido en su país, pues hizo historia en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 al ser el primer representante de Irlanda en competir en su deporte en unos Juegos. Pero es mucho más que eso por lo que representa para mucha gente. Porque Woolley es el primer deportista de su deporte en declarar abiertamente su condición sexual como bisexual. Y eso le ha traído más de un problema, en pleno siglo XXI. Aunque nos parezca increíble, tras su anuncio algunos rivales contra los que competía se negaron a darle la mano en el respetuoso y tradicional saludo de este arte marcial. Lo que es peor, Jack recibió un ataque homófobo en las calles de su Dublín natal por parte de un grupo de gente que le llevó a tener que reconstruirse los labios. La única parte positiva es que, cuando publicó en sus redes sociales su foto magullado y contó los hechos, recibió a su vez muchos mensajes de apoyo.
Irónicamente Jack Woolley se inició en el deporte del taekwondo siguiendo los pasos de su hermano mayor, quien había sido víctima de bulling en su escuela. El taekwondo le serviría para sentirse fuerte y ganar confianza en sí mismo; es algo habitual que hacen muchos padres: ante casos de abusos en el colegio hacia sus pequeños les apuntan para que aprendan algún arte marcial. Jack quiso apuntarse también, pero no se permitía hacerlo hasta que cumpliera seis años. El mismo día en que los cumplía se apuntó y enseguida los maestros le vieron apuntar maneras, aunque fue a los doce años cuando definitivamente intuyeron que tendría potencial para llegar incluso a la élite.

Woolley estuvo a punto de ser olímpico ya en los Juegos de Río 2016, pero la decepción fue inmensa cuando no lo logró por apenas un punto. En la última competición en la que podía conseguir la plaza olímpica sólo le valía ser oro o plata: fue bronce. Jack había aparecido en el documental “Road To Rio”, que fue la primera ocasión en la que públicamente habló de su bisexualidad. Con el tiempo el taekwondista ha llegado a pensar que ese anuncio fue quizás algo precipitado porque “quiero ser considerado como el chico de Tallaght (área de Dublín donde nació) que fue a los Juegos Olímpicos, no Jack el atleta gay”. Pese a eso lo cierto es que Jack Woolley se ha convertido en un referente para otros en su condición, especialmente los más jóvenes.
El dublinés por fin pudo convertirse en un atleta olímpico en la cita de Tokio 2020, a la que llegaba con grandes aspiraciones dados su puesto en el ránking y grandes resultados previos. A nivel deportivo estaba en situación de lograr algo grande, pero tal vez no a nivel mental. En el camino hacia esa cita olímpica demasiadas cosas negativas habían pasado en su vida: la muerte de su abuela, a la que se sentía muy unido, y la grave enfermedad de su padre (meningitis), que le tuvo hospitalizado durante meses. Por todo ello requirió ayuda psicológica de los expertos de psicología deportiva debido al estrés que le causó encontrarse en esa situación.

Por desgracia su debut olímpico no fue el esperado, pues cayó en su primer combate contra el argentino Luis Guzmán. Apenas cinco días más tarde, ya de vuelta en su país, fue asaltado en plena calle. La noticia tuvo una mayor visibilidad que la simple publicación en sus redes sociales, pues habló del ataque en el programa televisivo “The Late Late Show”, donde además contó los retos de salud mental a los que se enfrentaba. Pero Jack sacó fuerza y ganó un torneo apenas tres meses después de su ataque, tras el cual llegó a estar hospitalizado.
Con el tiempo repitió experiencia olímpica en París -y quiere volver a ser olímpico en Los Ángeles-, donde mejoró el undécimo puesto obtenido en Tokio con un séptimo. En París cayó en primera ronda contra el azerí Gashim Magomedov. Sin embargo, al acceder éste a la final Woolley entró en la respesca, donde caería ante el español Adrián Vicente.
Además de convertirse en una voz importante para el colectivo LGTB ganó más popularidad participando -y llegando a la final- en el programa “Dancing with the Stars”. Jack Woolley no se limita a competir y a ser ya un personaje popular, sino que se ha convertido en empresario al cofundar “Woolley Perfonmance”, una firma especializada en programas de entrenamiento de taekwondo. A eso hay que unir su dedicación con una fundación de jóvenes irlandeses que se encuentran en situación vulnerable, algo que ha heredado de su madre, la cual ha estado desde siempre involucrada en programas de voluntario local. Jack trabaja con los chicos, para los que supone todo un modelo a seguir. Parece ya algo lejano el denunciable ataque homófobo que sufrió, pero tiempo más tarde, cuando anunció públicamente su compromiso con su entrenador, recibió bastantes (siempre demasiados) mensajes de odio, por lo que el mismo Comité Olímpico Internacional le contactó para darle su apoyo, además de proponerle hacer contenido con ellos para dar visibilidad. Esperemos que ya no sufra más ataques, ni físicos y psicológicos, ni él ni nadie, sea deportista de élite o no. Jack Woolley fue valiente con su confesión pública, aunque le haya traído problemas y rechazo por parte de gente que, como mínimo, denominaremos “nada empática”.
