LEONID ZHABOTINSKI: EL CAMPEÓN OLÍMPICO QUE INSPIRÓ A SCHWARZENEGGER
Fue considerado el ‘Hombre más fuerte del mundo’ y posiblemente por ello y por otros logros más que pronto contaremos se convirtió en el ídolo de Arnold Schwarzenegger: “Fue mi inspiración. Si él podía hacerlo, el resto podríamos hacerlo”. Él era Leonid Zhabotinski, un alto ucraniano de casi dos metros (1.94, para ser exactos) nacido en 1938 que compitió por la Unión Soviética ganando, entre otras medallas, los oros de halterofilia, categoría +90 kilos, en los Juegos Olímpicos de Tokio 64 y México 68. Se convirtió en un campeonísimo del deporte pese a que, de niño, no mostró en principio ningún interés por practicar ninguno.

Un día en que su padre volvía del trabajo, posiblemente harto de la “tabarra” que le daba el niño, le dijo que en lugar de eso debería practicar algún deporte. El pequeño Leonid -Lenya por aquel entonces- acudió al estadio local. El primer deporte que le llamó la atención fue el boxeo, pero un compañero de fatigas le convenció de que probaran ambos el levantamiento de pesas. “Parece chulo”, le dijo su joven compañero. Como se suele decir, el resto es historia. El hecho de que el entrenador les comentara que podían ver gratuitamente a grandes campeones de la halterofilia hacer demostraciones en su localidad e incluso hacerse fotos con ellos fue la espita que acabó por decidir a Lenya a apuntarse a la halterofilia. Pero antes se puso a practicar algunas pruebas de atletismo que le ayudarían con el tiempo a convertirse en el campeón que llegó a ser: lanzaba el disco y el peso.
Lenya no pudo en sus inicios dedicarse en exclusiva al deporte. Eran tiempos duros y tenía que ponerse a trabajar. Abandonó la escuela pero no las clases, a las que seguía acudiendo en su horario nocturno, sin dejar de practicar deporte. Uno de sus entrenadores era experto en boxeo, por lo que le enseñó ejercicios que le ayudaron a desarrollar sus hombros y los músculos de sus piernas.

Leonid llegó a estudiar Pedagogía cuando cumplió 18 años siendo una de sus aspiraciones convertirse, a su vez, en un deportista de élite. Empezó con los campeonatos regionales hasta culminar en dos oros olímpicos. Su gran rival lo tenía ‘en casa’: el soviético Yuri Vlasov. A él, que había sido campeón olímpico, le arrebató primero el título de ‘El hombre más fuerte del mundo’ para vencerle en los Juegos de Tokio batiendo además el récord mundial. Y eso que Zhabotinski siempre había perdido antes ante Vlasov. Además del título olímpico se llevó el de campeón mundial, pues en aquel entonces el oro olímpico llevaba aparejado el título mundial.
En la siguiente cita olímpica, celebrada en la capital mejicana, Zhabotinski llamó la atención de todo el mundo siendo abanderado de la URSS. ¿Qué tenía eso de especial?: El hecho de que portara la bandera con una sola mano, mientras que el resto tenían que usar sus dos manos debido al peso de la misma. Más tarde renovaría el título olímpico ganando otro oro. En el total de su carrera Leonid batió 19 récords mundiales y ganó numerosas medallas en grandes campeonatos. Cuando se retiró trabajó de entrenador para el ejército soviético llegando a ser asimismo entrenador de la selección nacional de Madagascar, donde además ejercía de consultor militar para el gobierno local.
