Camino a Milán/Cortina

LOS PROBLEMAS DE LOS JUEGOS DE MILÁN/CORTINA 26

Cada vez que hablamos de la organización de un evento de la magnitud de unos Juegos Olímpicos no podemos evitar dejar de mencionar una serie de eventualidades que siempre surgen, grandes. Es imposible que todo vaya como la seda en una competición del tamaño de unos Juegos. En ocasiones se resuelven a tiempo -o a ultimísima hora-, en ocasiones se sale adelante con soluciones imaginativas, en otras los problemas surgen en medio de los Juegos (recordemos la famosa piscina de saltos de los Juegos de Río que se volvió verde de un día para otro). Aquí trataremos los mayores contratiempos con los que ha tenido que apechugar la organización de los Juegos de invierno de Milán/Cortina:

-Un cuestión que estuvo en duda durante años fue la pista de deslizamiento para el bobsleigh, el luge y el skeleton. Simplemente no había y era necesario construir una nueva, algo costoso y que, además, se encontró con mucha oposición de ecologistas y de población local. ¿Era necesario construir una nueva? Porque desde que el COI cambió sus normas para con las ciudades sedes de Juegos Olímpicos y pasó a permitir que una cita olímpica pudiera celebrarse no ya en distintas sedes, sino incluso en sedes en otros países, esa opción, la de trasladar los deportes de deslizamiento a pistas fuera de Italia ya existentes fue la recomendación, cuando no directamente mandato, del COI hacia el Comité Organizador. Sonaron fuerte las pistas de Igls en Innsbruck, la de St. Moritz en Suiza e incluso se postuló la muy lejana de Lake Placid en Estados Unidos. El empeño obstinado del Gobierno italiano de no mover del país ni más ni menos que tres modalidades deportivas hizo que, dejando a un lado protestas y problemas de financiación, así como retrasos en la construcción de una nueva pista -bautizada Eugenio Monti, misma denominación que una preexistente que fue olímpica y abandonada durante años-, la permanencia de esos deportes siguiera adelante en el país organizador. Contra todo pronóstico la pista se acabó y lo hizo con margen suficiente. Todas las pruebas test proporcionaron resultados positivos, incluso se celebró en ella una prueba de la Copa del Mundo. Todos los atletas manifestaron su satisfacción por la nueva pista. Resuelto, pues, un asunto que había dado quebraderos de cabeza durante demasiados meses a los organizadores y había provocado roces y discrepancias con el mismísimo COI.

-Otra pista polémica: la del hockey hielo. La “otra” nueva construcción de estos Juegos. Situada en Milán, el Arena Santa Giulia comenzó sus obras en 2023 y su finalización no ha dejado contentos a todos. Aunque después de los Juegos servirá para albergar nuevos eventos deportivos hay varias cuestiones en discusión. Para empezar, su lejanía de la ciudad, que obligaba en un principio a construir un tranvía que conectara el recinto con una estación de Metro para volver más accesible la sede. Sin embargo, finalmente no se construirá el tranvía hasta el recinto, sino que sólo será accesible por transporte público por medio de autobuses. Aunque es indudable el impresionante aspecto exterior de esta instalación y que iba a albergar 16.000 espectadores (para más tarde reducirlo a 11.500) lo cierto es que ha ido acumulando severos retrasos en su construcción, tantos, que su prueba test se ha ido retrasando mes a mes. En las semanas previas al inicio de los Juegos los obreros han tenido que trabajar a destajo. Y eso no es todo: Las dimensiones de su pista no han gustado en absoluto a los gerifaltes de la NHL, la potente liga profesional norteamericana que han calificado de «excesivamente pequeña y peligrosa» la pista. Lo cierto es que las medidas de las pistas en la NHL son distintas de las del resto del mundo y de los campeonatos organizados por la Federación Internacional que tuvo que salir del paso emitiendo un comunicado oficial en el que afirmaba que las medidas del Arena Santa Giulia eran las correctas según la Federación Internacional y las mismas que en Juegos anteriores. Chitón a las quejas de los americanos, que tendrán que aceptar el reglamento internacional. Resuelta esa cuestión queda la de finalizar las obras…y los accesos, puesto que apenas un mes antes de los Juegos aún no había caminos para los espectadores hasta el recinto. No dudamos que se harán a tiempo…aunque sea en la víspera del primer partido.

-La sede de Livigno acogerá diversas especialidades de esquí Frestyle y snowboard: Aerials, Moguls, Half Pipe, Slopestyle, Big Air, snowboard cross, ski cross y snowboard paralelo. ¿Cuál era el problema en el llamado “Pequeño Tibet italiano”? La supuesta falta de nieve. La FIS (la federación internacional de todos los deportes anteriormente citados) planteó sus dudas y preocupaciones por si, debido a una posible escasez de nieve -eventualidad que en todo momento ha de ser prevista en una competición de esta magnitud- no habría recursos hídricos suficiente para que se produjera en cantidad necesaria nieve artificial. Este eventual inconveniente se solucionó de la manera más natural: cayendo una nevada que a priori ha resuelto la cuestión. Además, los organizadores aseguraron que los cañones productores de nieve artificial funcionan a la perfección, eso sí, tras la promesa de una nueva inversión del Gobierno italiano para esta cuestión. Si no hay nieve natural durante los Juegos habrá garantizada nieve artificial procedente de 53 cañones.

-Un problema que se repite en cada edición olímpica: el alojamiento. Escaso y caro. En unos Juegos de invierno el tema se agrava al tener lugar los Juegos en pueblos con claramente insuficiente oferta hotelera. Y, como en ocasiones previas, el poco alojamiento existente infla en extremo sus precios cuando no directamente cancela reservas ya hechas para aumentar aún más sus beneficios con precios más altos. Ha vuelto a suceder. En esta edición olímpica el problema se agrava debido a la gran dispersión de sedes y que, al tratarse de invierno, se ralentiza el transporte por carreteras entre unas y otras. Los espectadores se han visto obligados a escoger sedes y deportes, sin poder abarcar ni mucho menos todos. Muchos han optado por la opción más factible: centrarse únicamente en Milán, donde tendrán lugar las competiciones de patinaje de velocidad, patinaje artístico, hockey y short track. Llegar a Milán es infinitamente más fácil que al resto de sedes y la oferta hotelera mucho más grande.

-Otro obstáculo íntimamente relacionado con el anterior es el transporte: además de la lejanía entre sedes hay lejanía entre los alojamientos -muy dispersos en un amplio territorio, incluso en Suiza o Austria debido a la escasez de camas en las localidades que albergan los Juegos- y las sedes de las competiciones. Obligatorio bien acudir a las instalaciones en coche privado, lo que conlleva conducir muchos kilómetros en carreteras de montaña y no hallar aparcamiento suficiente cerca de las sedes, bien acudir con transporte público. Y ahí es donde se las ven y se las desean los espectadores: no hay suficiente: ni trenes, ni shuttles, ni telesillas. Faltan vías de tren, estaciones, telesillas cuya construcción ex profeso para los Juegos en principio no llegará a tiempo, ni se han encontrado suficientes autobuses ni conductores de los mismos. El rompecabezas es tal que los organizadores se han visto obligados a disminuir el aforo (y consiguiente venta de menos entradas) de la sede del esquí alpino femenino porque no se podía absorber a tanta gente llegando a su sede.

Un comentario

  • Virginia Bernardi Garrido

    Madre mia cuanto inconveniente, o eres rico o vives cerca porque no hay más que impedimmentos. Además ya imagino que pasará con las nuevas instalaciones que costaron tanto dinero…

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