Camino a Milán/Cortina,  Parejas olímpicas

LOS HERMANOS APARJODS: LA ESPERANZA DE LETONIA PARA GANAR MEDALLA EN LUGE EN MILÁN/CORTINA 26

En el deporte de élite suelen abundar las dinastías de deportistas o, cuanto menos, los hermanos que destacan en el mismo deporte. Este fenómeno se da aún más en los deportes de invierno, probablemente porque se trate de deportistas que viven en el entorno de montaña y desde pequeños hayan practicado algún deporte de nieve o hielo al ser lo más fácil de realizar para ellos. Es el caso que nos ocupa, la de la familia letona dedicada al luge de los Aparjods, ya que los hermanos que la componen (Kristers y Kendija) han nacido precisamente en Sigulda, la localidad de Letonia donde existe desde hace décadas una pista dedicada a los deportes de deslizamiento, esto es, además del luge, al skeleton y el bobsleigh. Ambos tuvieron la facilidad de encontrar cerca de casa un lugar top de entrenamiento, algo que en su deporte precisamente no abunda al contarse casi con los dedos de las manos las pistas existentes por el planeta.

Aiva Aparjode. Foto de la FIL

Pero es que Kristers y Kendija no son los únicos de la familia en dedicarse, con éxito, al luge, pues su madre Aiva llegó a ser olímpica en este deporte. Cuando tenía 19 años la entonces Aiva Briede, promesa del luge, desapareció del panorama deportivo internacional de repente. Al cabo de dos años regresó con cambios significativos en su vida: pasó a llamarse Aiva Aparjode (aprovechamos para decir que los apellidos letones diferencian el género, acabando en ‘s’ o en ‘is’ para los hombres y en ‘a’ o ‘e’ las mujeres) y ser una jovencísima madre con dos hijos ya. Aiva consideró que aún era joven como para haberse retirado definitivamente del deporte y con la ayuda de su suegra, que cuidaría de sus hijos, volvió a la escena internacional. Sus hijos eran tan pequeños que no notaban su ausencia, es más, se alegraban cuando volvía de competir en el extranjero trayéndoles regalos y dulces de esos países.

Aiva llegó a ser olímpica en los Juegos de Turín de 2006, donde acabó en undécimo lugar. 20 años más tarde sus hijos volverán a competir en unos Juegos Olímpicos en el mismo país, Italia. Su hijo Kristers empezó en el luge a los siete años. A esa edad ya completó varios recorridos de la pista local -e internacional- de Sigulda aunque, eso sí, partiendo de la curva 13. Aiva recuerda que Kristers pasó miedo. La madre de esta deportiva familia se convirtió en entrenadora, empezando a trabajar con niños, siendo dos de ellos sus propios hijos. Habían pasado varios años desde que Kristers bajó por primera vez por la pista de Sigulda, pues cuando empezó en serio ya tenía once años, mientras que su hermana contaba trece. Según Aiva, al comienzo no les entusiasmó precisamente este deporte. Pero el trabajo, la constancia y el entusiasmo -suponemos que en primer lugar en el de la propia matriarca de la familia- pagaron su precio, pues justo diez años después de la experiencia olímpica de Aiva Kristers no solo debutó en los Juegos Olímpicos de la Juventud celebrados en Lillehammer, sino que salió de ellos con el oro.

Kristers Aparjods. Foto de la Federación Letona de Luge

Para los de Pyeongchang de 2018 no solo debutaría Kristers, sino que lo haría a la par que su hermana Kendija, quedando sexto él y 22ª ella. Kristers también participó en la competición de relevos. De nuevo competirían juntos en la siguiente cita olímpica de Pekín 2022. En esa ocasión Kendija mejoró mucho su puesto, llegando a igualar el realizado por su madre años antes (11ª), mientras que su hermano rozó la medalla en la competición individual acabando quinto y colgándose una, el bronce, en la competición de relevos por equipos. Esa sería la única medalla ganada por Letonia en esos Juegos de invierno.

No es extraño ver a Kristers en un podio bien sea de un Mundial, un Europeo o en pruebas de la Copa del Mundo. Kendija tiene alguna medalla, pero en menor medida. Los hermanos han llegado a competir juntos en pruebas de relevos por equipos, ya que son pruebas mixtas. De cara a la cita olímpica de Milán/Cortina afirman sentirse “más fuertes que nunca” en sus carreras. Se han realizado cambios en el equipo técnico y han entrenado el verano previo a los Juegos con más intensidad que nunca. También han estado probando la pista Eugenio Monti de Cortina, una pista nueva que han comentado que les gusta. “Creo que estos Juegos serán los míos”, ha afirmado Kendija. Como curiosidad decir que ambos hermanos se han dedicado -y siguen haciéndolo- al deporte de la orientación, que en realidad fue su primera pasión en cuanto a modalidad deportiva se refiere. Compaginan sus competiciones de luge con las de la modalidad deportiva de la orientación, que nunca han abandonado y que también les ha aportado medallas. Y, por cierto, Aiva también llegó a probar otra modalidad deportiva, en su caso el bobsleigh, pero aunque intentó iniciarse en ella no vio una gran perspectiva y la descartó.

Kendija Aparjode. Foto de la Federación Letona de Luge

Un comentario

  • Virginia Bernardi Garrido

    Espectacular deporte para valientes, esas bajadas son tremendas, no aptas para todo el mundo. En Letonia deberían tenerlos en palomitas por la repercusión que tienen en todos lados.

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