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MAX HOUBEN: TRÁGICO FINAL PARA UN OLÍMPICO QUE HIZO HISTORIA

Es el momento de reivindicar a Max Houben, uno de los más grandes olímpicos de Bélgica y que ostentó durante décadas el récord de medallista olímpico de más avanzada edad en unos Juegos de invierno. Repasemos su polifacética vida, marcada por haber destacado en infinidad de deportes, hasta que uno de ellos le quitara la vida durante un entrenamiento.

Nacido en los estertores del siglo XIX (en 1898) desde siempre demostró facilidad con muchos y diversos deportes. Empezó a destacar en el atletismo, llegando a proclamarse campeón nacional de los 100 metros. Su primera aparición en unos Juegos Olímpicos la haría en los de Amberes de 1920, donde llegaría a las semifinales en los relevos 4×100 y a cuartos de final en los 200 metros.

Los siguientes años (aunque ya había comenzado antes) los dedicaría al fútbol, jugando en los equipos RCS Verviétois y en el Union St. Gilloise. Disputó varias campañas tanto en primera como en segunda división totalizando 190 partidos y marcando 40 goles. El culmen de su carrera como futbolista lo lograría proclamándose campeón de la liga nacional en 1933.

Entretanto Houben hacía sus pinitos en el tenis e incluso en las carreras de coches, llegando a disputar las 24 horas del circuito de Francorchamps. Pero eso eran meros devaneos hasta que llegó a centrarse en el deporte con el que logró la gloria olímpica: el bobsleigh. Fue su amigo el Barón de Lunden, que había sido olímpico y campeón mundial, el que le proporcionaría un trineo. Houben se convirtió con ello en el primer belga en ser olímpico tanto en Juegos de verano como de invierno.

Su carrera en el deporte del trineo no puede considerarse mala en los años previos a la II Guerra Mundial, habiendo participado en los Juegos de invierno de 1928, 32 y 36, pero cuando realmente destacó fue tras la misma, cuando ya contaba con más de 40 años. En 1947 gana dos medallas en Mundiales, una en el bob a 2 y otra en el de 4 hombres. Su mejor momento llegaría un año más tarde, en los Juegos de 1948 disputados en St. Moritz, cuando se hizo, junto a sus tres compañeros del bob a 4, con la medalla de plata. Tenía por entonces 48 años y 278 días, lo que le convirtió en el medallista de Juegos de invierno de más edad hasta que en los de Turín de 2006 el jugador de curling canadiense Russ Howard le quitara el récord al ganar el oro con 50 años y 7 días. Por cierto que, además de ser el abanderado de su país en esa edición olímpica, en la competición de Bob a 2 casi lograría una segunda medalla, pues acabó en cuarto lugar.

Poco iba a disfrutar Max Houben de la gloria de saberse medallista olímpico, pues moriría tan solo un año más tarde en la pista de Lake Placid, Estados Unidos. Se encontraba entrenando para el Mundial con el trineo de bob a 2 junto a su compañero Jacques Mouvet cuando su vehículo se salió de la pista en una esquina en sombra chocando contra un listón vertical. Murió en el acto. Su compañero sobrevivió, aunque sufrió una seria lesión de espalda y rotura de cráneo. Todos los participantes en el Mundial asistieron a su funeral. Además, la comunidad de Lake Placid donó un trofeo que se entregaría a los campeones en la prueba en la que estaba a punto de participar (el Bob a 2), un trofeo que llevaba su nombre en su honor.

Un comentario

  • Virginia

    Madre mía que pena más grande,un gran deportista que hubiese sobresalido en cualquier deporte que se propusiera practicar y que no tuvo tiempo de disfrutar de sus logros.
    Muy mala suerte.

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