Camino a Pekín

DENISE HERRMANN Y STINA NILSSON: DOS CAMPEONAS DEL ESQUÍ DE FONDO QUE SE HAN PASADO AL BIATLÓN

Dos figuras del esquí de fondo femenino, ambas medallistas olímpicas, asombraron a los aficionados cuando un buen día anunciaron que se pasaban al biatlón. La sueca Stina Nilsson, vencedora de cinco medallas en esquí nórdico (una conseguida en los Juegos de Sochi y cuatro en los de Pyeongchang, entre ellos un oro) lo anunciaría en 2020, mientras que la alemana Denise Herrmann (bronce en Sochi en esquí de fondo) lo hizo en 2016. Ambas esperan estar en los Juegos de Pekín, aunque la sueca, dado que lleva mucho menos tiempo en una especialidad en la que ha entrado recientemente, lo tendrá más difícil. Por otra parte, Herrmann ya ha conseguido un palmarés brillante en el biatlón, como veremos.

Denise Herrmann. Foto de Imago

Vayamos con la alemana. Cambió de deporte se podría decir que a mitad de su carrera deportiva, contando 27 años, en busca de nuevos retos. Aunque, además de la valiosa medalla olímpica ya mencionada compitiendo en esquí de fondo, llegó al número 2 del mundo en la disciplina de esprín en 2014 (seguimos hablando del esquí de fondo) y había subido ocho veces al podio en pruebas de la Copa del Mundo, de repente quiso cambiar de disciplina. Y le ha ido muy bien, de hecho, mejor que con la anterior, pese a que aún está por llegar la culminación de lograr una medalla olímpica. Denise Herrmann puede presumir en su palmarés de seis medallas en Mundiales de biatlón, de haber cosechado diez victorias en la Copa del Mundo a las que hay que sumar trece podios y, lo que es mejor, en la temporada 2019-20 alzó el Globo de Cristal en la especialidad de esprín y acabó tercera en el cómputo general de todas las pruebas. La germana afirma que el cambio al biatlón ha supuesto “un gran sueño deportivo para mí”.

El caso de la sueca Nilsson es algo diferente, aunque realizó el cambio de especialidad a una edad semejante a la de la alemana: a los casi 27 años. Pero el palmarés en esquí nórdico de Nilsson era impresionante. Se la podía considerar, sin lugar a dudas, como una de las estrellas Top del deporte del esquí de fondo. Tanto es así, que Stina no pensaba realizar el cambio de deporte hasta pasados los Juegos de Pekín de 2022, donde aspiraría a más medallas olímpicas. Pero una lesión que la obligó a pasar seis meses sin ponerse los esquíes lo cambió todo. Durante su convalecencia, empezó a entrenar disparos con un rifle, con vistas a dar el paso al biatlón antes de lo planeado. Y eso que ella sólo conocía ese deporte de verlo por televisión.

Stina Nilsson. Foto de Teller Report

En lo que sí se asemejan ambas deportistas es en la motivación del cambio de disciplina: probar un nuevo reto. Para la sueca se trataba simplemente de mejorar cada día, tras venir de una carrera altamente exitosa: “Simplemente la sensación de que estoy mejorando es lo que necesito”, afirma Nilsson. Y desde luego que ha mejorado en el acierto al disparar, aunque aún sus rivales le sacan demasiados segundos en la velocidad de disparo. Por eso y, sobre todo, porque la competencia en el equipo sueco de biatlón es grande -el equipo cuenta con componentes campeonas y medallistas olímpicas en los Juegos de Pyeongchang-, el puesto de Stina para los Juegos de Pekín aún no está asegurado en el momento en que escribimos esto. No le contarán sus 48 podios y 26 victorias en la Copa del Mundo de esquí de fondo ni las siete medallas (dos de ellas oros) en Mundiales. Stina tiene que mejorar en el biatlón y está en camino, aunque lleva pocos meses practicando esta especialidad. Pese a ello, ya puede presumir de haber ganado en un campeonato nacional en la modalidad de esprín a las hermanas Oeberg, favoritas para el oro en Pekín. Es verdad que lo hizo en la especialidad veraniega de esquí sobre ruedas, pero ya es un dato a tener en cuenta. Nilsson también habla de “estar viviendo un sueño”, como ya afirmó Herrmann. 

Sus casos no son los únicos, sino que se unen a otras esquiadoras de fondo de éxito que se pasaron al biatlón, caso de la rusa (entonces soviética) Anfisa Reztsova, sin ir más lejos, medallista olímpica en ambas disciplinas. De Denise Herrmann se espera incluso una posible medalla en los Juegos de Pekín, aunque en las últimas pruebas de la Copa del Mundo previas a los Juegos su rendimiento haya sido bajo. Para Stina Nilsson estar sería ya un éxito.

A la izquierda Denise Herrmann y a la derecha Stina Nilsson, en Sochi 2014. Foto de Richard Heathcote/Getty Images Europe

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