Entrevistas

JOEL GONZÁLEZ: “EL BRONCE DE RÍO ES MI MEJOR RECUERDO PORQUE COSTÓ MUCHO LLEGAR A ÉL”

El taekwondista Joel González, calificado por los expertos como uno de los estandartes de su deporte, se retira de la práctica profesional. Fue oro en los Juegos de Londres y bronce en los de Río, pero lo que no muchos saben es que esa medalla de bronce es más valorada (y valiosa) que el propio oro por el deportista español ya que vino tras un periodo de lesiones, donde se le hizo todo muy cuesta arriba, donde llegó a los Juegos sin apenas poder correr: El bronce de Río es mi mejor recuerdo porque costó llegar mucho a él. Hay momentos en la vida en que llegar a arriba del todo es espectacular. Está claro que yo siempre voy a recordar con toda la ilusión de mi vida conseguir el oro olímpico [conseguido en Londres 2012], pero a veces la vida te da sorpresas, te da palos cuando no te esperas y poder recuperarte y poder llegar a lo alto del todo cuando yo ya pensaba que no iba a ser posible y luché y luché. Por eso es uno de los recuerdos más bonitos que tengo, el poder luchar y que también saliera bien y poder otra vez llegar a un pódium olímpico”. Joel confesó a Historias de los Juegos que llegó a pensar que ni iba a poder ir a los Juegos de Río, que “si iba y pegaba dos patadas ya estaba contento y después, poco a poco, se hizo muy buen grupo, se entrenó muy bien, se fue muy cauto a la hora de tomar decisiones y yo creo que llegamos en la mejor forma posible. La verdad es que me fui con una sensación de allí espectacular. Es un recuerdo que es de lección de vida para mí”.

Joel González había realizado antes una Olimpiada (recordamos, periodo entre dos Juegos) impecable, perfecta, donde no perdió un solo combate en un ciclo olímpico completo. Después de Río se puso como objetivo llegar a Tokio 2020, pero, como él mismo nos contó: “comencé a entrar en un bucle de lesiones: cuando no me rompí el isquio me rompí el soleo, recuperé, luego me rompí también el gemelo…parecía que era el cuento de nunca acabar”. Aun con todo, decidió seguir luchando. Si nadie se clasificaba por ránking olímpico se la jugaría en el preolímpico. Lo que ocurrió es que otros tres compañeros se clasificaron y Joel, muy elegantemente, quedó contento con que tres españoles pudieran tener posibilidades de medalla. Y es que, como dice “el taekwondo es un mundo pequeño y nos conocemos y nos hemos ayudado todos a todos. Estoy contento porque tienen que intentar conseguir una medalla y eso es lo que cuenta”.

Los que le conocen afirman unánimemente que es un ejemplo, como deportista, como compañero y como persona. Está claro que es un referente para el resto de taekwondistas, sean españoles o no: “En la vida a cada uno le educan de una forma, le enseñan valores. En mi deporte se fomentan los valores. Lo que tenemos que intentar es estar bien con la gente, poder luchar por los objetivos y eso es lo que me ha enseñado el deporte y eso es lo que practico en mi día a día”. Lo dice desde la modestia y la humildad, aunque ha sido un grande del deporte.

El momento de la retirada le ha costado al campeón olímpico: “Cuando estás acostumbrado a ganar el oro todo lo que no sea ganar el oro te sabe a poco. Al final soy taekwondo y mi vida ha ido dirigida a este núcleo. Llega un momento en que te autoengañas a ti mismo. Siempre crees que puedes más y tú te das cuenta de que no puedes más”. Pese a que se le presenta un futuro con grandes y variadas perspectivas (ha estudiado Criminología y Administración de Empresas; ha hecho dos másters y prácticas en la UEFA y LaLiga y está a punto de defender su tesis doctoral sobre corrupción en el deporte) reconoce que “me da miedo el abismo”. A nivel deportivo afirma haber disfrutado todo su periodo: “En la última final olímpica no quería que ese tiempo pasara”. Y es que “el deporte me ha dado todo, me ha hecho ser una persona de los pies a la cabeza”.

Se define como una persona curiosa, inquieta, lo que le llevó a estudiar en primer lugar Criminología ya que quería aunar sus dos pasiones y se centró en los engaños que se producen en el mundo del deporte. “Quise vincular mis dos pasiones haciendo que el deporte sea más limpio, ya que vi que el crimen se da en el deporte”. Aunque se toma unas semanas para pensar en su futuro y poder hacer lo que antes no podía “comenzaré una partida nueva. Antes era la partida del deporte, ahora es la partida laboral. Me encanta el deporte. El taekwondo me apasiona y me ha dado mucho. Estoy seguro de que algo se podrá ligar con mis estudios para poder ligar pasiones y sentirme bien a la hora de realizar mi labor ya fuera del tatami”.

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