Momentos Olímpicos Mágicos

MOMENTOS OLÍMPICOS MÁGICOS 77: TRAMPAS EN LA LLEGADA DE LOS 10km FEMENINOS DE AGUAS ABIERTAS DE RÍO 2016 CON AHOGADILLA INCLUIDA

15 de agosto de 2016. Las turbias y polémicas aguas del Fuerte de Copacabana acogen la prueba femenina de los 10 kilómetros de natación en aguas abiertas. Es la única distancia olímpica en un deporte de relativamente reciente aparición, pero que en el resto de campeonatos también cuenta con más pruebas, como la de 5km y 25km. Las especialistas se juegan, pues, el todo por el todo en una única prueba dentro de los Juegos Olímpicos. Dentro de las favoritas está entre las mejor consideradas la holandesa Sharon van Rouwendaal que, como tantos otros en esta especialidad, procede de la natación en piscina. Incluso fue olímpica en Londres 2012 en pruebas tan cortas como los 100m espalda. Sin embargo, dos años más tarde -y dos antes de los Juegos de Río- ya consiguió el oro en el Europeo de Berlín en la distancia olímpica, pero en el Europeo que se celebró el año olímpico “sólo” pudo ser cuarta.

La vigente campeona, la húngara Éva Risztov, ya estaba en el declive de su carrera. Los años inmediatamente anteriores los resultados no la habían acompañado. En Río no mejoró su prestación y acabaría en 13er lugar. En ascenso sí que se encontraba la esperanza local, la brasileña Poliana Okimoto. En el Mundial de Barcelona 2013 ya consiguió su primera medalla en la distancia más corta, la de los 5km, pero su mayor logro llegó en la carrera de la distancia olímpica, obteniendo la medalla de oro. Otra de las favoritas era Aurélie Muller, perteneciente a una de las escuelas más prestigiosas en la natación en aguas abiertas: la francesa. Ya había sido olímpica en Pekín 2008 en el debut olímpico de su deporte. En el Mundial de 2010 Muller protagonizó su primer “escándalo” al ser descalificada al golpear llegando a la meta a la australiana Melissa Gorman en la lucha por la medalla de bronce. Consigue posteriormente alguna medalla en diversos campeonatos pero no obtiene la clasificación para los Juegos de Londres 2012. Sin embargo, tras marchar a Canadá para entrenar, sus resultados van llegando en forma de medallas en campeonatos del Mundo y de Europa, incluso de oro. Curiosamente, comparte el oro europeo en la distancia olímpica en 2016 al empatar con la italiana Rachelle Bruni.

Es momento de hablar precisamente de la nadadora italiana. Se trata sin duda de otra de las grandes favoritas. Su palmarés en Mundiales y Europeos la acredita como una más que posible medallista olímpica, si no campeona. De hecho, es la nadadora con más medallas (6 oros y 2 platas) de siempre en campeonatos europeos. Con ella se completaba, en principio, el grupo de nadadoras favoritas para las medallas en Río, a las que quizá podríamos añadir la local Ana Marcela Cunha y la griega Kalliopi Araouzou, cuyas subidas al podio no habrían sido tan sorpresivas.

Desvelemos desde ya que el oro fue a parar a las manos de la holandesa Van Rouwendaal, que llegó en solitario a la meta. Pero lo destacable, incluso insólito, fue lo que ocurrió en la llegada detrás de ella. La lucha por las dos medallas restantes era dura, con demasiadas nadadoras peleando para una plata y un bronce, si bien es cierto que la brasileña Okimoto estaba un poco por detrás del dúo compuesto por la francesa Muller y la italiana Bruni. Ambas estaban tremendamente igualadas; cualquiera de ellas podría haber superado a la otra. Fue Aurélie la que tocó primera en la llegada, según el dato tecnológico que registró su llegada a 16.6 segundos de la ganadora, mientras que Bruni lo habría hecho a 17.4 segundos. Pero todos los espectadores observando la prueba vieron, sin incluso necesidad de repetición televisiva a cámara lenta, que Muller arrolló ilegalmente a Bruni. Fue un movimiento descarado y nada sutil con el fin de que Bruni no pudiera estirar su brazo para marcar su llegada en el tablón de meta. Puso todo el peso de su cuerpo encima de Rachele, incluso se puede hablar de “ahogadilla” en toda regla de la francesa sobre la italiana. La reclamación por parte de la delegación italiana no se hizo esperar y, en toda lógica, fue aceptada, descalificando a la francesa. En consecuencia, la plata pasó a manos de Bruni y el bronce -inesperado- a la brasileña Okimoto. De una medalla segura Aurélie Muller pasó a la descalificación.

No solo tuvo que sufrir la descalificación Muller, sino que a ella fue unida una avalancha de críticas. En la era de las redes sociales la nadadora gala fue vapuleada en Twitter. Sólo fue defendida (incomprensiblemente, porque las imágenes no admitían discusión) por el Secretario para el Deporte de Francia, Thierry Braillard, que calificó de injusticia la descalificación de su compatriota y alabó la gran remontada realizada por Muller. Pero, por una vez, se había hecho justicia en el deporte.

Foto Clive Rose/Getty Images

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