Camino a Pyeongchang,  Legendarios

MARTIN FOURCADE: LA ESTRELLA DEL BIATLÓN QUE VA A POR MÁS RÉCORDS EN PYEONGCHANG

Muy atentos en Pyeongchang a un francés que puede batir récords. Ya cuenta con cuatro medallas olímpicas en su haber, pero los mejores años de Martin Fourcade, que es de quien hablamos, son los actuales, así que se espera de él una avalancha de preseas en la ciudad surcoreana, si la lógica impera, pues este biatleta francés rarísima vez no cruza primero la línea de meta en cada competición en la que toma parte.

Nacido en los Pirineos, su padre le hizo probar deportes, aficionándose en primer lugar al esquí de fondo al realizarse al aire libre. Al probar el biatlón le atrajo la dificultad añadida del tiro, aunque prefiere la parte del esquí en su especialidad. Su hermano mayor, Simon, ya era biatleta y, de hecho, ha competido en muchas ocasiones con él (en las pruebas de relevos) o contra él (en las individuales).

A los cuatro años de practicar el biatlón Martin ya era internacional y dos años más tarde, participó en su primera Copa del Mundo. En su segundo año ya consiguió sus primeros puntos. Sería el comienzo de una carrera con números difíciles de igualar, y eso que le ha tocado competir, entre otros muchos grandes rivales, con la gran figura históricamente de este deporte, el noruego Ole Einar Bjørndalen, lo cual da más mérito a sus triunfos.

En la temporada olímpica de 2009/10 ya se había convertido en una figura del biatlón. Los Juegos de Vancouver quizá supusieran su momento definitivo para convertirse en la estrella que es hoy en día. Porque estamos hablando de palabras mayores en este deporte olímpico. Fourcade se ha labrado un nombre que brilla ya en todo lo alto del biatlón y que, es más, puede mejorar aún según sea su papel en Pyeongchang 2018. Como decíamos, Vancouver 2010 marcó un hito en su carrera. En la prueba de salida en masa el francés falló en dos de sus primeros tiros, teniendo que realizar dos vueltas de penalización. Cuando salió del circuito de las mismas iba en 28º lugar de 30 competidores. Martin Fourcade acabó plata. Un logro impresionante, el primero de los que nos ha ofrecido a lo largo de sus años de carrera.

No se sabe si Martin Fourcade nos tiene admirados o aburridos cuando seguimos sus carreras, porque su dominio es aplastante. Se ha permitido batir récords que parecían increíbles, realizados por el otro “monstruo” del biatlón, el mencionado Bjørndalen. En concreto, por poner un ejemplo, el de doce victorias individuales en una misma temporada. Sus cifras en la Copa del Mundo y Mundiales abruman tanto que vamos a obviarlas aquí. Son tantas que casi minimizan el valor de la consecución de cada una de sus victorias. Su poderío, dejando a un lado el trabajado aspecto físico y sus dotes naturales, incide psicológicamente en sus rivales. En este sentido Fourcade reconoce que prefiere las pruebas que se realizan con salida conjunta de todos, pues al tirar en el campo de tiro a la vez que sus rivales su puntería gana enteros y sus aciertos pueden afectar a los contrincantes, que lo están viendo en vivo. Él mismo se motiva más cuando tiene a sus rivales cerca.

Olvidémonos de los récords de Martin Fourcade temporada tras temporada y vayamos a su papel en Juegos Olímpicos. Amén de la citada plata en Vancouver en los Juegos de Sochi se convirtió, con tres medallas más, en el atleta francés con más preseas en Juegos Olímpicos de Invierno. En la ciudad rusa consiguió dos oros (en la prueba individual y en la de persecución) y una plata (en la salida en grupo). El francés ha gozado siempre de una gran autoconfianza, declarando sentirse capaz de ganar cualquier carrera. No es una fanfarronada, pues rara vez no cumple con su propio pronóstico. Sin embargo, los Juegos de Sochi comenzaron con un decepcionante sexto puesto en la prueba del sprint. Tras dos oros (en uno de ellos sólo falló uno de los veinte tiros) la plata de la salida en masa le supo a poca cosa, pues se quedó a escasos centímetros del oro en una final que sólo se decidió en la foto-finish.

Todos estos logros –de los que apenas hemos nombrado una pequeña parte, pues su palmarés es abrumador- seguramente aumentarán y, con ellos, su figura, con los que realice durante los Juegos de Pyeongchang 2018. Fourcade ya es una primerísima figura de los deportes de invierno, disfrutemos de ella mientras siga en activo, porque este francés en una máquina esquiando y tirando.

Foto de Lars Baron/Getty Images

Actualización: Martin Fourcade ganó tres oros en Pyeongchang 2018: en las pruebas de persecución, salida en grupo y relevo mixo

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