FARIBA HASHIMI: LA CICLISTA QUE SE TUVO QUE DISFRAZAR DE HOMBRE PARA PODER ENTRENAR
“No estoy sola. Detrás de mí hay millones de mujeres que tienen mi mismo sueño y están a mi lado”. Son palabras de la ciclista afgana Fariba Hashimi tras ganar la medalla de plata en la prueba de ciclismo en ruta de los Juegos Asiáticos de 2026. Su logro dio la vuelta al mundo por las circunstancias de su vida, que merecen darse a conocer.
Fariba nació en Maimana, Afganistán. Empezó en el ciclismo junto a su hermana Yulduz cuando contaba 15 años. Ambas vieron un anuncio sobre una carrera ciclista e, inquietas como son, decidieron participar…pese a que aún no sabían montar. Pidieron prestadas unas bicis a sus vecinos y dedicaron unas cuantas horas a aprender. Pese a que aún no habían llegado los talibán al poder la mentalidad de la sociedad hizo que tuvieran que entrenar disfrazadas de hombres. Se colocaban varias máscaras -hasta tres- y se tapaban al máximo, vestidas como hombres; incluso utilizaron identidades falsas. Aun así, fueron apedreadas y recibieron botellazos en diversas ocasiones al verlas entrenar, algo que no estaba bien visto para algunas mentes cerradas. Cuando, en ocasiones, llegaron a distinguir que se trataba de mujeres, sufrieron auténticos atropellos intencionados. Su padre llegó a temer por la vida de sus hijas.

La situación aún se complicó más con la llegada de los talibán en 2021, lo que provocó la huida de las hermanas, quienes acabaron en Italia, acogidas por la ciclista olímpica y campeona mundial Alessandra Cappellotto. Desde entonces no han podido ver a su familia. En Italia se convirtieron en auténticas ciclistas profesionales. “Nunca pensé que a causa del ciclismo estaría separada de mi familia”, afirmó Fariba, quien empezó a ganar pruebas, como aquella etapa en el Tour de l’Ardèche, donde se convertiría en la primera mujer afgana en ganar una carrera de la UCI. Fariba también se proclamó campeona nacional de su país en un campeonato celebrado en Suiza, pues el régimen que gobernaba Afganistán ni en broma permitiría realizar un evento tal en su suelo, con mujeres.
Las hermanas Hashimi cuentan con la ayuda de las becas Olímpicas, que les aportan no sólo financiación, sino apoyo técnico y ayuda para entrenar. Ambas acudieron a los Juegos Olímpicos de París 2024 y lo hicieron representando a su país. Incluso Fariba fue abanderada de Afganistán en la ceremonia de apertura. Pero si se ha hablado, y mucho, en medios de comunicación sobre Fariba Hashimi ha sido a raíz de ganar medalla en los Juegos Asiáticos y que, por ello, contara su historia personal y lo que hay detrás de esa medalla. “Para mí no es solo mi trayectoria sino mostrar que las mujeres afganas seguimos luchando”. Todas sus declaraciones tras su medalla puede que tengan incluso más valor que su logro deportivo. “Nací en un país donde las mujeres que sueñan son atacadas. Espero que la siguiente generación represente a su país sin ningún temor”, ha dicho, entre otras declaraciones suyas. Esa medalla de plata pesa más que la de todos los metales juntos, pues “muestra la resiliencia de las mujeres afganas”, añadió. Su medalla es asimismo un potente mensaje lanzado hacia los talibán: “Deberíais estar avergonzados de vuestro trato hacia las mujeres”. Son palabras de Fariba Hashimi. Como ella dice, su medallas significa un mensaje de esperanza y determinación para otras mujeres afganas. Pocas veces un/a deportista puede causar más inspiración.
