LAIA PALAU: «A NOSOTRAS NOS HAN HECHO CASO PORQUE HEMOS GANADO TODOS LOS AÑOS ALGO»
Laia Palau es el jugador o jugadora de baloncesto español con más medallas en competiciones internacionales. No le gusta que le comparen con nadie, ni siquiera el hecho de que con ese récord está por encima ni más ni menos que de Pau Gasol, pero sus números cantan y la sitúan en el Olimpo del baloncesto español. También es el jugador o jugadora con más internacionalidades de las selecciones absolutas españolas, en este caso superando a Amaya Valdemoro.
Estuvo en la selección española desde 2002 hasta 2021 -con una entrada que, como nos contó, fue algo rocambolesca- y capitana desde 2014. A lo largo de su larga carrera se ha colgado doce medallas en campeonatos internacionales y ha estado presente en cuatro Juegos Olímpicos. De ellos empezamos hablando con ella, concretamente de su primera experiencia olímpica en los Juegos de Atenas celebrados en 2004: “Entré en la selección por tres lesiones de tres jugadoras que iban delante mío. Entré y ya me quedé. Nos clasificamos en 2003, ese momento fue increíble. Todos los Juegos Olímpicos son muy especiales, pero los de Atenas, por ser mis primeros, fueron las más increíbles. No olvidaré en la vida el momento del desfile, todos los momentos, aunque no competíamos muy allá aún en esos momentos. La selección no era lo que luego ha sido, pero la ilusión y la experiencia no te la quita nadie. La gracia es que esos Juegos fueron en Atenas, no puede haber nada más mítico”.

En Atenas la selección española alcanzó el sexto puesto y en la siguiente cita olímpica, la de Pekín 2008, subieron un puesto, acabando quintas. De esos Juegos Laia guarda muy buenos recuerdos también: “Los Juegos de Pekín 2008 para mí han sido los mejores -aunque no estuve en Londres- en el sentido de la organización. No repararon en gastos ni en nada”. También nos cuenta una anécdota vividos en ellos: “Tras acabar nuestro periplo en los Juegos de Pekín decidimos la mayoría quedarnos unos cinco días más en la villa olímpica. Jugábamos al póker. La última noche jugamos que quien perdiera se tenía que ir en bici (en la villa olímpica) hasta el comedor y volver desnuda de la parte de arriba. Es verdad que era tarde y la villa estaba ya casi desierta de gente. La que perdió cumplió y lo hizo. Cuando vimos que ya había una que iba a perder ya fuimos a por ella. Pidió ponerse una pashmina en la cabeza para que no se la viera. No la he visto en la vida pedalear más rápido”.
Pese al buen nivel que presentaba la selección española no logró clasificarse para la cita olímpica de Londres, pero esa ausencia se vio recompensada de sobra con una medalla -la de plata- ganada en Río 2016: “Río 2016 es mi mejor recuerdo de toda mi vida deportiva. Me quedo con la medalla ganada allí. Veníamos de haber quedado subcampeonas en el Mundial pero -al menos yo lo he sentido así- hemos sido un equipo muy humilde en cuanto a pensar que no éramos tan buenas. Siempre salíamos con mucho respeto hacia el otro, aunque fuera un equipo al que habíamos ganado siempre. Eso nos ha hecho tener siempre expectativas las justas y nos ha funcionado”.

Finalmente, Laia Palau estuvo presente en unos desangelados Juegos de Tokio 2020 donde España acabaría en una sexta plaza: “En Tokio 2020 lo malo es que el Europeo ese verano en Valencia fue demoledor. Hemos estado al final muchos años brillando y ganando y ganando y nadie se acuerda que la canasta sobre la bocina de Anna Cruz en los Juegos [realizada en cuartos de final en Río 2016 que clasificó a España para la semifinal olímpica] salió bien, pero podría haber salido mal, y ahí te quedas, te apeas de ahí”.
Durante años en que ha brillado la selección española masculina de baloncesto se han dejado un poco de lado los éxitos que estaba consiguiendo la femenina. España consiguió juntar a una excelsa generación de jugadoras que han conseguido medallas en los máximos eventos internacionales: “Para mí lo difícil que hemos hecho ha sido concatenar tantos años estando allí, arriba, estando al máximo. He estado antes en años en que nuestro techo era el bronce europeo, pero nos sentíamos las reinas del mundo porque ganábamos lo máximo que podíamos ganar. Ahora hemos dejado un techo muy alto y la gente se piensa que va a ser así siempre y es muy difícil”. Pese a un posible perfil algo bajo de la selección femenina en cuanto a repercusión se refiere Palau reconoce que “la federación lo ha hecho muy bien con la selección femenina. Hace años que se dio cuento que es un producto que hay que cuidar. La selección hace 20 años que empezó a cambiar el chip. Como los hombres han tenido éxitos también y ganan dinero entonces se puede invertir más en nosotras. Voy a ser muy sincera, a nosotras nos han hecho caso porque hemos ganado todos los años algo, no podían no hacernos caso. Hemos hecho cosas que han conseguido muy pocas selecciones”.
Como ocurre en otros casos, una vez retirada Laia Palau ha sido más consciente de los momentos de gloria que consiguió formando parte del combinado español: “Las que hemos estado ahí hemos tenido la suerte y el privilegio de coincidir una generación que hemos pasado todo esto. Cuando pasa el tiempo ves que no es tan fácil tener tantos éxitos y te sientes especial por haber tenido la suerte de haber estado allí”.
Dejó el listón muy alto y un legado que, afortunadamente para el baloncesto español, perdura. Seguramente mucho tendrá que ver el camino abierto por jugadoras de una generación anterior, como Laia Palau.
