Momentos Olímpicos Mágicos

MOMENTOS OLÍMPICOS MÁGICOS 131: EL DJ DE LA FINAL FEMENINA DE VOLEY PLAYA EN PARÍS 2024 APACIGUA LA ACALORADA DISCUSIÓN ENTRE LAS JUGADORAS CON LA CANCIÓN «IMAGINE»

Lo normal, lo habitual, lo suyo, es que los deportistas sean los protagonistas de un evento, más si cabe de una final olímpica. A veces se “entrometen” en esa labor los árbitros, los jueces, muy a su pesar. En contadas ocasiones un papel destacado lo tiene el público, bien sea por razones negativas -violencia- o positivas -ánimos suficientes como para facilitar un vuelco en el marcador- pero hasta ahora no había sido el DJ encargado de poner música a las pausas el auténtico protagonista de toda una final olímpica.

Esto ocurrió en la final femenina de voley playa de los Juegos Olímpicos de París 2024. Se enfrentaban las parajes formadas por las brasileñas Ana Patrícia Silva y Eduarda ‘Duda’ Santos y las canadienses Melissa Humana-Paredes y Brandie Wilkerson, las cuales llegaban a la final habiendo avanzado en el torneo olímpico como “lucky losers”.

Foto de Yoan Valat/EFE

El primer set de la final comenzó con dominio de las canadienses, llegando a una ventaja de 2-7, pero muy de cerca acechaban las sudamericanas que remontaron tras pedir un tiempo muerto. Lo cierto es que ambas parejas gozaron de set points para hacerse con el set, hasta que lo lograra la pareja brasileña en su cuarto intento. En el segundo set no hubo igualdad desde el ecuador del mismo debido a errores en el bloqueo de Ana Patrícia y Duda, cayendo el set del lado de las norteamericanas con un claro 21-12. Se llegaba, pues, al tie-break decisivo. En él se dieron la vuelta a las tornas, cogiendo una ventaja más que suficiente la pareja compuesta por Silva y Santos con 14-10 y punto para llevarse el oro. Pero ese punto que pusiera el cierre al partido no llegó en su primer intento, sino que tuvo que esperar algo más. El punto decisivo se debió a un ataque de Ana Patrícia que la canadiense Brandie no pudo devolver.

Hasta aquí la crónica de lo ocurrido en el terreno de juego a nivel deportivo pero nos hemos dejado fuera un hecho que marcó este encuentro y lo convirtió en un gesto a recordar. Durante el tercer y definitivo set y con un marcador de 11-7 (recordemos que el tercer set se gana llegando a 15 puntos con dos de diferencia) Canadá se acercó anotando un punto y empezó una fuerte discusión entre las rivales, separadas por la red. El punto que acababan de ganar las canadienses fue anulado por el árbitro, concediéndoselo por contra a las brasileñas. Ese fue el hecho que incendió el partido. Si primero habían sido únicamente Silva y Wilkerson las implicadas en la trifulca pronto se unieron sus respectivas parejas.

Tony Rojas, uno de los galardonados del Premio Fair Play. Foto de Photo Picture Element/COI

La discusión duró varios minutos, sin llegar en ningún momento al contacto físico estando separadas por la red. Pero los gestos y las palabras eran feos. Uno de los jueces bajó a la arena para intervenir, sin éxito. La situación estaba verdaderamente descontrolada, ante un público atónito. Y ahí es cuando entró en liza nuestro protagonista: el DJ español Tony Rojas. De repente pinchó la canción “Imagine” de John Lennon, que no solo fue coreada por la totalidad del público presente, sino que se unieron con los brazos en alto moviéndolos de lado a lado al ritmo de un tema que es todo un himno a la paz. Ante ese panorama, completamente opuesto a los tensos momentos vividos instantes antes, las cuatro jugadoras reaccionaron como el DJ esperaba que hicieran: cesaron sus acaloradas discusiones, aparecieron las sonrisas en sus rostros e incluso las risas. Tony Rojas había conseguido lo que parecía imposible: apaciguarlas. Bueno, Rojas y Lennon, en realidad.

Vino la calma y la finalización del partido, que acabó del lado de las brasileñas. Sobre el podio ambas parejas ya sonreían y no había rastro de sus momentos de tensión. Una canción había sido instrumento mediador del espíritu olímpico. El momento fue tan recordado y admirado que Rojas, que estaba en París en sus quintos Juegos Olímpicos, fue meses más tarde galardonado por el Comité Olímpico Internacional con el Premio Fair Play. Las jugadoras, por su parte, ya calmadas reconocieron finalizado el partido que la canción de Lennon “funcionó” y que “fue como decir, ‘ya está, chicas, sigamos jugando’”.

Todo un gesto deportivo el de una persona que no intervenía directamente en el partido pero que acabó actuando mediante un detalle que se recordará cuando se habl3 de los Juegos de París 2024 y de la historia de los Juegos en general.

Tony Rojas

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