VALARIE ALLMAN: BICAMPEONA OLÍMPICA DE LANZAMIENTO DE DISCO CON LA MEJOR TÉCNICA GRACIAS A SU PASADO COMO BAILARINA
La próxima vez que vean a la atleta estadounidense Valarie Allman lanzar el disco piensen en su pasado como bailarina. Allman es doble campeona olímpica -ganó en los Juegos de Tokio y en los de París- pero no hace ni dos décadas que ni pensaba en el atletismo.
Valarie amaba la danza, el jazz, el hip-hop, el ballet, el tap, la danza contemporánea, cualquier tipo de danza en definitiva. Era su auténtica pasión desde que su mente alcanza a recordar y era lo que le pedía su corazón. Su primer amor. Tanto es así que desde los diez años actuaba de cara al público. Con el tiempo llegó a formar parte de la gira “The Pulse on Tour”, un espectáculo coreográfico realizado por los mismos creadores de “American Idol” y “So You Thing You Can Dance”, de gran éxito televisivo en Estados Unidos. Valarie estudiaba entre semana y los fines de semana actuaba en ciudades como Nueva York, Los Ángeles o Las Vegas, por citar algunas. Pero todo eso cambió un día por pura casualidad.

Un día su hermano mayor, que era atleta dedicado al salto con pértiga, la convenció para ir a una cena organizada por su equipo de atletismo, concretamente por el sector de lanzamientos. Valarie acudió por una única razón: la cena era gratis y consistía en spaghetti. ¿Qué más se podía pedir? Cena gratis y de spaghetti. Valarie acudió sin dudarlo. Pero la cena sólo la conseguiría quien lanzara una vez el disco. Eso hizo nuestra protagonista tras observar cómo lo hacía el resto de personas, estudiando sus movimientos, su coreografía. Y, sí, Valarie lanzó el disco y de esa forma tan banal empezó la carrera deportiva de una bicampeona olímpica.
Y es que Valarie se percató que el lanzamiento de disco en realidad tenía mucho que ver con movimientos de danza, así que los aplicó y empezó a entrenar. Desde entonces está convencida de que haber sido antes bailarina le ha ayudado a su técnica de lanzamiento, en muchos sentidos: en el equilibrio, en la coordinación, en el ritmo, en los movimientos del cuerpo. La atleta confiesa que tanto el lanzamiento de disco como la danza consisten en “fluidez y conectar movimientos”. Desde un principio -y de forma instintiva- pensó en ese movimiento de lanzar el disco como una coreografía. Su entrenador (y con el tiempo también marido) Zeb Sion opina que Valarie es capaz de transformar la energía de su cuerpo y acelerar los movimientos como una bailarina, conectando su brazo izquierdo, su espalda y las rodillas hasta su pie derecho, consiguiendo el eje perfecto. La mejor técnica posible.

No obstante, no fue tan claro en un momento dado que Allman se dedicase al atletismo, pues sus estudios universitarios se entrometieron. Estudió en la prestigiosa universidad de Stanford diseño de productos y recibió una oferta para trabajar en Microsoft, pero ella se decantó por continuar entrenando en persecución del sueño olímpico, al que se dedicó ya en cuerpo y alma una vez acabados sus estudios. Resultó ser una decisión acertada, dado el oro olímpico de Tokio, pero tras él llegó una etapa de su vida que podríamos denominar de auténtico bajón provocada por la presión de haber ganado todo un oro olímpico. ¿Estaría a la altura de él? Le costó todo un año superar esa incertidumbre. Pasada esa mala racha emocional Valarie volvió a perseguir un nuevo sueño olímpico, el de los Juegos de París, sueño que alcanzó de nuevo de la mejor de las maneras, repitiendo en lo más alto del podio. Ese logro por fin ha traído a la discóbola cierto relax y ahora se marca como meta superar las marcas de las lanzadoras del Este realizadas en los años 80, quién sabe si ayudadas con el uso de métodos dopantes. En esta ocasión Valarie, además de aplicar sus herramientas de danza, aplica las matemáticas de sus estudios en forma de métricas, medias, números, en fin. Atleta con completa formación, como vemos. Posiblemente no pueda darse un caso de atleta con una capacidad más global y exhaustiva en su preparación.
