EL CLUB HANKUK DE TAEKWONDO, CANTERA DE CAMPEONES
En la localidad madrileña de San Sebastián de los Reyes está establecido un club de taekwondo donde entrenan medallistas olímpicas, mundiales y de los mayores y más prestigiosos campeonatos internacionales. Únicamente en el año 2025 sus pupilos ganaron 193 medallas, 73 de ellas internacionales. Aquí no solo entrenan las mayores figuras del taekwondo español, sino que acoge a deportistas de numerosos países, entre los que destacan las gemelas húngaras Márton siendo una de ellas -Viviana- campeona olímpica en París y su hermana Luana bicampeona mundial. El club lleva el nombre del país donde se inició el taekwondo: Corea, pues Hankuk (que así se llama) significa Corea. Como nos contó Jesús Ramal, su director y entrenador principal “el club se fundó en 1976. Yo fui un estudiante, empezando a entrenar aquí en el 81. Saqué el cinturón negro y estuve de asistente hasta el el 96, en que me ofrecieron quedarme llevando la dirección del club. En el año 2000 “compré” el club, con las instalaciones y todo. Hankuk significa “Corea” porque el fundador fue un maestro coreano”.

No solo ganan medallas los deportistas que pertenecen a este club, que se ha ganado un gran prestigio internacional a lo largo de los años, sino que el propio club ha ido recibiendo distinciones y reconocimientos. A destacar los valores del club, que nos cuenta Suvi Mikkonen, que fue primero alumna para ser ahora una de sus principales entrenadoras: “Hemos siempre trabajado de manera que los menores aprendan de los mayores [en el club entrenan deportistas de distintas edades y categorías], que puedan tener a sus ídolos tan cercanos, aprendiendo con ellos”. Y es que entre esos ídolos está Adriana Cerezo, “que ya venía a las competiciones de niña”, cuenta Mikkonen, quien sigue haciendo hincapié en la importancia de los valores: “Uno de los lemas que tenemos es “Trabaja duro y sueña en grande” porque no se sabe dónde están tus límites, así que no te los pongas tú. A lo mejor no llegas a todo donde hubieras querido pero ya no llegas más lejos de si ya de primeras te pones unas barreras. También inculcamos mucho que les guste venir a entrenar, que se lo pasen bien, que disfruten, porque si disfrutas en los que estás haciendo quieres venir más veces” y añade “tenemos la cultura del esfuerzo, de dar el 100% cada día, la intensidad no es negociable. Fomentamos que entre ellos se ayuden para llegar a objetivos tan ambiciosos. Da igual la edad que tengan nuestros deportistas, lo importante es ver que tienen la mente abierta para cuando les damos consejos”. Los taekwondistas más jóvenes confirman: “Somos afortunados porque no todo el mundo entrena con sus ídolos olímpicos. La filosofía de este club es esfuerzo, respeto”.

Hablamos precisamente con Adriana Cerezo sobre la importancia de pertenecer al Hankuk: “Para mí Hankuk es mi casa, es mi vida. Obviamente Jesús y Suvi son los impulsores de todo esto y me gusta pensar que también soy partícipe de todo esto, de este crecimiento; lo siento mío, todo lo que conseguimos. Creo que al final es un sentimiento de equipo muy grande. El “método Mikkonen-Ramal” es alta intensidad, es capacidad de trabajo, es ir cada día y hacer lo que tienes que hacer y, sobre todo, el espíritu que hay. Todo el mundo está contento, somos un grupo de gente joven con grandes objetivos; te permiten soñar, tú puedes soñar que eres campeón olímpico y en otros sitios se ríen de ti. Han sido capaces de crear una dinámica que es mágica y que en muy pocos sitios hay”.
Los deportistas que perteneces a Hankuk tienen las ayudas normales que tienen de cada uno de sus países, con becas y salarios. “Después el Consejo Superior de Deportes tiene el Team Élite, del que nos podemos beneficiar por las medallas obtenidas. Cuando un deportista consigue una medalla consigue la beca ADO, que también se da al entrenador. También tenemos varios patrocinadores que nos ayudan. Todo va dirigido a nuestro equipo de competición. Tenemos a quince personas trabajando en el staff entre preparadores físicos, doctores, médico, analistas…”, nos cuenta Ramal.

Habla el oro olímpico de París 2024, Viviana Márton: “En 2018 decidimos mudarnos a Madrid. Conocimos a Hankuk dos años antes en un campamento en Tenerife y mis padres dijeron que para ser campeonas olímpicas teníamos que venir a este club. Fue un cambio grande, pero nosotras no éramos tampoco muy conscientes, teníamos doce años. Tenemos mucha suerte de tener un equipo tan profesional. Teniendo este equipo tenemos la confianza de que vamos por el buen camino, que estamos preparadas porque estamos entrenando cada día con las mejores del mundo. No te puedes relajar, cada día tienes que estar al 100%”. Su hermana Luana, bicampeona mundial, también expresa una gran satisfacción por pertenecer a este equipo: “Los entrenadores desde el principio han confiado en nosotras. El principal valor de este club es el esfuerzo diario, la humildad, el respeto entre compañeros y el trabajo en equipo. Entrenamos de lunes a sábado dos veces al día, cambiando entre trabajos de fuerza, aeróbicos, técnico-tácticos de taekwondo, de resistencia…Jesús va valorando todos los entrenamientos. Una vez por semana también tenemos una sesión de coaching mental, que nos ayuda un montón para estar bien. Nos ayudamos mutuamente entre todos, la verdad es que es un equipazo”.

Actualmente hay unos 300 alumnos, con un casi 50/50 de chicos y chicas. Como hemos dicho, vienen también deportistas de otros países, como recientemente un taekwondista de Australia porque quiere aumentar sus posibilidades de clasificarse para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles. Jesús Ramal nos cuenta un poco la trayectoria del club: “Nos ha costado muchos años llegar al nivel que tenemos ahora. Todo comenzó en 2008, cuando Suvi competía y fuimos a un preolímpico donde no clasificamos pero aprendimos cosas. Cuando ya conseguimos clasificar para 2012 y 2016 ya nos dijimos que sabíamos cómo hacer el camino y ya para Tokio con Adriana Cerezo fue la primera medalla olímpica que conseguimos, pero ya llevábamos tres clasificaciones olímpicas con la de Tokio y la culminación fue el oro en París, que fue un punto de inflexión. Ha sido un proceso muy largo”.
Hankuk es conocido en todo el mundo, además de por sus éxitos, porque realiza cada año desde hace más de una década el “Winter Camp”, donde llegan más de 300 deportistas de todo el mundo. Esos días San Sebastián se convierte en el centro mundial del taekwondo, todo gracias a este club. Finalizamos con lo que cuenta la que puede ser siguiente futura estrella (ya es una realidad al ganar el bronce en el Mundial celebrado en 2025) y que Ramal ya califica como “la deportistas con más proyección del equipo”, la española Lena Moreno, integrante del equipo: “Es un equipazo, que cuenta con grandes competidores con muchísimo nivel que te impulsa cada día a sacar tu máximo. Cuando empecé con ellos me llamó mucho la atención la ilusión que tenía Jesús Ramal. Es una persona que te contagia su ilusión y motivación. El que nos haya impregnado a todos su ilusión y motivación es lo más importante”.

Un comentario
Virginia Bernardi
! Qué grandes, así,con esos valores y ese método se consiguen muchos objetivos!. Los deportistas de disciplinas minoritarias suele ser de lo mejor. Ese espíritu es el que vale. Les deseo muchos triunfos.