Camino a Milán/Cortina

NIINA PETROKINA: VOLVER AL PATINAJE GANANDO TRAS SUPERAR UNA GRAVE ENFERMEDAD

Cuando en enero de 2026, pocas semanas antes de los Juegos Olímpicos de Milán/Cortina, la estonia Niina Petrokina se volvía a proclamar de forma consecutiva campeona de Europa de patinaje artístico la prensa mundial se hizo eco del extraordinario mérito que tenía tras una temporada en blanco y una operación en el tendón de Aquiles sufrida apenas en el mes de octubre anterior. Su participación en el Europeo que se celebraba en Sheffield era toda una incógnita, pues Petrokina apenas había hecho dos apariciones en todo el año: en el Challenger celebrado en la capital estonia obligatorio para que pudiera optar para ir a los Juegos Olímpicos y, pocos días del Europeo, en el campeonato nacional de Estonia y, lo que es peor, hasta dos semanas antes de participar en el Europeo ni siquiera era capaz de completar un salto triple. Sin embargo, Niina, que un año antes había hecho historia deportiva para su país, Estonia, proclamándose campeona continental y haciéndolo además en casa, en Tallín, no solo fue capaz en la competición de realizar saltos triples, sino que llegó a hacer siete de forma limpia en el Europeo.

Foto de Sergei Stepanov/Xinhua

Con todo el mérito que tuvo recuperarse de esa lesión seguida de operación y proclamarse campeona europea, no resulta ser su mayor logro ni superación ya que casi podríamos considerar de ‘mera anécdota’ dicha lesión comparado con lo que padeció cuando apenas tenía 15 años.

Niina empezó a patinar en 2008, contando cuatro años. Fue compitiendo con 15 en un Mundial junior cuando apareció la primera señal de alarma. Quedó 33ª de entre 48 competidoras, muy lejos de lo que ella esperaba. Es verdad que durante el campeonato se había sentido mal y, por tanto, su actuación no iba a ser como lo que había estado entrenando pero algo definitivamente marchaba mal. La patinadora acudió al médico y éste encontró que tenía una enfermedad que podría llegar a resultar fatal: anemia aplásica. Se trata de trastorno sanguíneo raro y grave en el que la médula ósea deja de producir suficientes glóbulos rojos, blancos y plaquetas. Entre los síntomas está la fatiga extrema, sangrados y posibilidad de infecciones frecuentes. En efecto, Niina llevaba un tiempo entrenando mal porque no podía respirar bien y se sentía constantemente cansada. Apenas realizaba un elemento de sus programas y ya no podía continuar. Para su desgracia, su diagnóstico resultó ser el estado más grave de anemia aplásica. La primera medida fue empezar con transfusiones de sangre para que el número de sus células de sangre llegara a un mínimo para la supervivencia. El nivel de gravedad de su enfermedad se veía en que, por ejemplo, le costaba un mundo caminar y solían producírsele hematomas que era muestra de que sangraba fuera de los vasos sanguíneos.

La mejor solución era ser sometida a un transplante de médula ósea pero la espera para encontrar a un donante compatible se estaba alargando demasiado así que los médicos optaron por la siguiente solución en orden de eficacia: terapia de inmunosupresores, que son unos fármacos que detienen el ataque del sistema inmunitario a la médula ósea. Así, Niina tuvo que pasar cinco meses en el hospital, donde realizar ocasionales paseos por el pasillo ya era todo un logro para ella.

Foto de SCANPIX/AFP

A pesar de la gravedad de su situación la estonia no descartaba en absoluto volver al patinaje, seguía siendo su auténtica obsesión, aunque los médicos le habían dicho que se olvidara durante al menos tres años para poder recuperarse. Su determinación hizo que volviera a entrenar, aunque fuera en pésimas circunstancias, pues al principio sus sesiones de entrenamiento no podían superar los cinco minutos. Niina no cejaba en su empeño y, así, los cinco minutos fueron convirtiéndose en diez, más tarde en quince…Y, mientras, seguía con controles médicos de sangre y del corazón. Hoy en día Petrokina está convencida de que entrenar le ayudó en su recuperación. Tardó un año en volver a competir, al principio con resultados discretos -hay que tener en cuenta que por entonces aún seguía con el tratamiento- pero poco a poco fue haciendo historia para su país con sus resultados a nivel internacional, que iban en ascenso. El no va más tuvo lugar en enero de 2025 al proclamarse campeona de Europa. En Estonia.

Estamos convencidos que el ‘traspiés’ de su baja durante todo el resto de 2025 por lesión haya sido poco más que “peccata minuta” para una Niina Petrokina que, si superó en su día una grave enfermedad, estaba más que fortalecida para superar una lesión. Niina, además, consiguió la plaza olímpica para debutar en unos Juegos, los de Milán/Cortina. Acabe en el puesto que acabe puede que se trate de la patinadora que más mérito ha tenido en llegar hasta ellos.

Foto de Andrew Boyers/Reuters

Un comentario

  • Virginia Bernardi

    Menuda fuerza de voluntad, 2 veces con enfermedades graves y 2 veces superándose. Quede como quede será un triunfo. Se merece lo mejor y espero que lo consiga.

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