ROLAND FISCHNALLER: A HACER HISTORIA EN MILÁN/CORTINA CON 45 AÑOS
Si no se lo impide alguno de sus compañeros de la potentísima squadra azzurra del snowboard paralelo y le “birle” la plaza olímpica, Roland Fischanaller competirá en sus nada menos que séptimos Juegos Olímpicos (ha participado desde la ya lejana edición de Salt Lake City de 2002) en los de Milán/Cortina. Además, sería uno de los escasos cuatro italianos que llegaron a competir en los anteriores Juegos habidos en Italia -los de 2006 en Turín- para repetir en casa veinte años más tarde.
A pesar de sus 45 años el rider italiano viene con la vitola de campeón mundial y fue precisamente en su última participación olímpica, la de Pekín 2022, donde consiguió su mejor puesto hasta la fecha: la siempre sangrante cuarta plaza, esto es, a los pies del podio olímpico. Nacido en Trentino-Alto Adige, empezó en el deporte del snowboard paralelo con nueve años y lo hizo con una idea clara: “Quiero convertirme en el mejor snowboarder del mundo”, contestó con determinación a una profesora siendo apenas un escolar. Creció en un valle en medio de los Dolomitas y, al ver que su entrenador tenía el pelo largo, un buen coche y una novia guapa se dijo: “Quiero ser como él”, pensando ingenuamente que todo venía en el mismo pack. Ahora es el Capitán Fisch, tiene mujer y tres hijos y ha visto cómo el material ha cambiado y evolucionado muy mucho en las décadas que lleva en la élite. Achaca precisamente a las mejoras en la tabla, sumadas a su experiencia, la razón de sus recientes éxitos. Su palmarés totaliza siete medallas en Mundiales, entre ellas dos oros (separados por toda una década), un Globo de Cristal general y seis de especialidad, además de más de una cincuentena de podios en Copa del Mundo.

Su temporada previa a los Juegos fue de lo más exitosa y eso a pesar de que le fue difícil superar la muerte de su madre y el haber tomado la decisión de cambiar de tabla justo en medio de la temporada. A pesar de todo, se proclamó campeón del mundo con 44 años y 182 días, el campeón del mundo en una disciplina individual de deportes de invierno de más edad de la historia.
Está claro que acumula pasión a raudales, si no, no seguiría lanzándose sobre una tabla por la montaña en un deporte con cada vez más competencia de jóvenes y dentro de su propia selección nacional, con diez riders que pueden optar sin problemas a una de las cuatro plazas olímpicas correspondientes. Pasión y espíritu olímpico, pues Roland se confiesa un amante del ambiente que se vive dentro de unos Juegos. Podría vivir de su negocio de agroturismo que ha construido en las montañas pero su pasión por su deporte y su ansia de conseguir, por fin, colgarse al cuello una medalla le empujan a seguir.
¿Conseguirá Roland Fischnaller acabar su carrera convirtiéndose en el deportista de más edad en ganar una medalla en Juegos Olímpicos de invierno (superando por cinco años al biatleta noruego Ole Einar Bjørndalen)? La pista de Livigno desvelará el misterio.
