LORNA JOHNSTONE Y HIROSHI HOKETSU: LOS «ABUELOS» DE LOS JUEGOS OLÍMPICOS
Comparten deporte -doma- y un dato nada usual: encontrarse entre las personas que han competido en unos Juegos Olímpicos haciéndolo con la mayor edad. Son la británica Lorna Johnstone y el japonés Hiroshi Hoketsu. Vayamos con la primera.
Nacida en el seno de una familia adinerada (su abuelo fue un exitoso empresario más tarde miembro del parlamento), se crió entre caballos. Llegó a participar en tres ediciones olímpicas (las de 1956, 1968 y 1972) pero podía haberlo hecho antes, en la edición celebrada en Londres en 1948, de haberse permitido entonces la participación de las mujeres en su deporte. Así, Johnstone no tuvo el honor de convertirse en olímpica hasta los 54 años, definitivamente no la edad habitual para realizar un debut olímpico. Pese a esa edad en esos Juegos no fue la mujer más veterana en tomar parte, sino que lo fue su compañera de país y especialidad Lilian Williams, que contaba en 1956 con 61 años. Lorna se ausentó en las dos siguientes ediciones, pero volvió a ser olímpica en México en la edición disputada en 1968 contando por entonces 66 años. En la siguiente edición de Múnich 72 batió el récord que aún ostenta como olímpica de mayor edad pues compitió con 70 años, cumplidos apenas tres días antes de la competición. Tiene, además otro récord: el de ser la segunda mujer de más edad en competir con 66 años en la cita ya nombrada de los Juegos de 1968. Johnstone, de la que no podemos destacar ningún gran resultado en Juegos Olímpicos, todo hay que decirlo, siguió compitiendo en doma hasta superados los 80 años de edad granjeándose con todo el derecho el apodo de “La abuelita galopante”.

Turno para su equivalente en hombres, aunque es obligado contar que el deportista masculino que ha participado en unos Juegos Olímpicos con la mayor edad es el tirador sueco Oscar Swahn, que llegó a participar en los Juegos de Amberes 1920 con 72 años y 281 días. Pero aquí hablaremos del de mayor edad en su deporte, la doma, el nipón Hiroshi Hoketsu que avala una serie de datos muy interesantes. Aunque no ostente el récord de competir en unos Juegos con la mayor edad sí tiene otro más que meritorio y realmente bizarro: el competidor con la pausa más larga entre sus apariciones olímpicas: 44 años. El jinete nipón compitió en su propio país en 1964, pero en esa ocasión lo hizo en otra especialidad ecuestre: la de saltos. Siguió una serie de ocasiones en las que no pudo estar en unos Juegos Olímpicos, entre ellas una por cuarentena de su caballo que le impidió estar en los Juegos de Seúl 88, para los que se había clasificado, así que se dedicó a labrarse una carrera profesional de los negocios. Eso sí, antes de ir cada día a la oficina no dudaba en levantarse a las 5 de la mañana para montar a caballo.

Una vez retirado de su profesión fue su mujer la que le animó a volver al deporte de competición y, así, llegó a clasificarse para los Juegos de Pekín 2008. Es decir, si hacen las cuentas, exactamente 44 años después de su primera experiencia olímpica, como dijimos anteriormente. En Pekín fue el deportista de mayor edad, de cualquier deporte, “honor” que repetiría en los Juegos de Londres de 2012. En Pekín Hoketsu contaba con 67 años y 71 en los de Londres. La dedicación de Hiroshi Hoketsu por la doma y por el olimpismo llegó al extremo de alejarse de su país y de su familia durante todo un año, el previo a los Juegos de Londres, para entrenarse en Alemania con plena dedicación.
Es el japonés de mayor edad en haber competido en unos Juegos pero “sólo” el tercero a nivel mundial pues tras el citado Oscar Swahn se sitúa otro jinete de doma, el húngaro Arthur von Pongracz, ya que compitió con 72 años en los Juegos de Berlín 36. Hoketsu casi les supera a todos si llega a haber estado en los Juegos de Río de 2016 y si no lo hizo no fue a causa de su venerable edad…sino la de su caballo, Whisper, que debido a su edad no pudo recuperarse a tiempo de una tendinitis. Por aquel entonces el jinete japonés llegó a afirmar que era mejor con esa edad (75 años) que cuando tenía 40. Y no se quedó ahí, sino que luchó para volver a ser olímpico y poder cerrar un círculo compitiendo en la misma ciudad en la que debutó en unos Juegos: Tokio. Con 80 años cumplidos Hoketsu habría conseguido un récord que difícilmente pueda ser superado. Le queda el consuelo de que su récord de 44 años de intervalo entre sus intervenciones olímpicas está muy lejos de poder ser mejorado.

Un comentario
Virginia Bernardi Garrido
Tiene mérito pero hasta cierto punto ya que es el caballo el que hace lo más difícil.