ROSIE BRENNAN: LUCHANDO PARA LLEGAR A LOS JUEGOS DE MILÁN/CORTINA
Rosie Brennan está luchando denodadamente para poder volver a ser olímpica, en su caso por tercera vez, en los Juegos de Milán/Cortina. Tendrá entonces 37 años pero, al fin y a la postre, se inició en el esquí de fondo a los catorce, edad un tanto tardía. También hay que tener en cuenta que su primera victoria (ocurrida en la Copa del Mundo) la consiguió a los 32 años. Al día siguiente volvió a ganar.
Pero si lucha por formar parte del equipo olímpico de Estados Unidos no es por su edad, sino por una misteriosa enfermedad cuya explicación los médicos no logran encontrar. Una enfermedad que le hizo la temporada 24-25 visitar a más médicos que pruebas de la Copa del Mundo. Rosie ha perdido la cuenta, pero anda por la docena de médicos que tuvo que visitar, incluyendo pasar una semana hospitalizada. Ninguno de ellos logra saber la causa. Las Navidades del 24 Brennan empezó a sentir doloridas las articulaciones y tenía tirones con demasiada frecuencia, los músculos no le respondían y le faltaba energía.

No era la primera vez que tuvo que realizar un parón en medio de la temporada por causas de salud. Ya le pasó previamente a los Juegos Olímpicos de Pyeongchang en 2018 (aunque luego lograra disputarlos). Entonces le diagnosticaron mononucleosis. De nuevo en la temporada 23-24 volvió a ocurrirle. En cuanto a lo que le sucede ahora los médicos simplemente aventuran que podría padecer efectos persistentes de algún tipo de virus. Toda esta situación resulta ser un auténtico reto también mental para la esquiadora nacida en Park City, localidad de deportes invernales, por lo que no es de extrañar que Rosie se acercara a ellos y se decidiera a practicarlos, aunque se iniciara en gimnasia y fútbol. Pero cuando vio in situ los Juegos Olímpicos que se celebraron en su nativa Utah en 2002 quizá la llama que acabó prendiendo en ella para decidirse por el esquí de fondo.
Sí, Rosie Brennan empezó tarde, pero llegó a convertirse en la segunda estadounidense de su deporte en ganar dos carreras seguidas en la Copa del Mundo. Pero no ha sido su único logro: fue la primera de su país en portar el dorsal de líder tanto de la Copa del Mundo como el de las especialidades -siempre dentro de la Copa del Mundo- de sprint y de distancia, todo a la vez. Y es que Brennan es versátil, tanto en técnicas (domina y es capaz de vencer en estilo libre y estilo clásico) como en distancias, ganando en las más cortas y en las de 10 kilómetros.

Actualmente vive en Alaska y ha estudiado Geografía en la universidad. Además del esquí nórdico otras cosas le interesan y nos interesan de ella, como es su actividad como voluntaria en el programa “Fast and Female”, dedicado a empoderar a jóvenes mujeres a través del deporte. No es el único voluntariado que ejerce, puesto que también participa en “Skiku”, consistente en proveer instrucción de esquí de fondo a niños y comunidades de toda Alaska.
En sus dos apariciones olímpicas, pues también compitió en Pekín 2022, no llegó a ganar ninguna medalla (su mejor puesto fue un cuarto en la prueba sprint de los Juegos de 2022), pero afirma sin dudar que no le obsesiona conseguir una medalla, sino, vista su situación y por todo lo que ha tenido que pasar, “acabar mi carrera como a mí me gustaría, no por enfermedad”. Con ese objetivo lucha ahora para poder dar un colofón como el que ella siempre ha deseado y no marcharse por la puerta de atrás. Está convencida de que podrá hacerlo y que llegará a disputar sus terceros Juegos en las pistas olímpicas de Tesero, Trento.

Un comentario
Virginia Bernardi
Espero que lo consiga y si se retira lo haga compitiendo como es su deseo. Bravo por ella.