Entrevistas

KOSOVARE ASLLANI: «EL FÚTBOL FEMENINO NECESITA MÁS INVERSIÓN Y RECURSOS»

Nacida en Suecia de padres de origen albano-kosovar la futbolista Kosovare Asllani ha contribuido con cuatro valiosas medallas a la selección sueca, dos en cada campeonato de mayor importancia: platas olímpicas en los Juegos de Río y Tokio y bronce en los Mundiales de 2019 y 2023. Ya desde niña jugaba al fútbol, que empezó compaginando con el hockey hielo, tan popular en Suecia, pero pronto se centró en el balompié, deporte que le ha llevado a jugar en equipos de Estados Unidos, Inglaterra, España, Italia y Francia, además de en su propio país.

Si bien en el caso del fútbol masculino la importancia de los Juegos Olímpicos es muy, muy relativa, no es el caso del fútbol femenino. Le pedimos una comparación a Asllani sobre ese torneo con el Mundial: “Comparar un Mundial con unos Juegos Olímpicos es difícil. Es cierto que el torneo mundial es más largo, mientras que en los Juegos rápidamente llegas a la fase eliminatoria. En ambos torneos juegas contra los mejores equipos del mundo. Es difícil compararlos, tienes diferentes sentimientos cuando los juegas, pero es maravilloso jugar en los dos torneos”. Pese a la visibilidad que siempre produce una Copa del Mundo Asllani nos confiesa que “no cambiaría ninguna de mis platas olímpicas por un oro en un Mundial”.

Nos centramos en sus participaciones olímpicas: “He sido olímpica en tres ocasiones: en Londres 2012, Río 2016 y Tokio 2020 y considero que fueron experiencias increíbles y que todo atleta debería vivir. Es algo que no se puede comparar con un Mundial de fútbol porque éste sólo se centra en el fútbol, mientras que en los Juegos Olímpicos eres parte de un papel más grande y todos los deportistas están reunidos, juntos. Puedo asegurar que es uno de mis torneos favoritos”. Como hemos señalado, en el torneo olímpico Kosovare ganó, junto a sus compañeras de selección, dos platas olímpicas: “Nadie se esperaba que ganáramos dos medallas olímpicas. En la primera que conseguimos nos lo tuvimos que currar mucho pues llegamos a tener que ir en dos ocasiones a los penaltis: en cuartos de final superamos a Estados Unidos y luego a Brasil en la semifinal, en ambos casos en la tanda de penaltis. Creo que no éramos el mejor equipo del campeonato, pero aun así alcanzamos la final porque encontramos la forma de ganar. En la segunda medalla que ganamos, en Tokio, me atrevo a decir que nosotras éramos el mejor equipo: batimos a Estados Unidos claramente por 3 goles a 0. La verdad es que jugamos un fútbol muy atractivo de ver. Nos dolió no haber ganado el oro, porque creo que de verdad nos lo merecíamos”.

Foto de Wally Skalij/Los Angeles Times

Hasta hace bien poco tiempo el fútbol femenino podríamos decir que estaba silenciado, aunque el panorama ha cambiado grandemente en los últimos años: “El fútbol femenino ha evolucionado mucho en los últimos tiempos. Ahora se invierte más en él, hay más recursos, pero necesitamos aún más. Simplemente estamos dando pasitos pero necesitamos que se invierta más, por ejemplo en la siguiente generación, darles a futuras jugadoras más recursos, una mejor educación, lo que creará mejores jugadoras en un futuro. Los recursos con los que contamos ahora no los teníamos cuando empezamos de jovencitas, así que imagínate tenerlos desde una edad temprana, tendríamos a jugadoras mucho mejores”.

Por culpa de esa condición del fútbol femenino de ser un deporte muy minoritario hasta recientemente Kosovare Asllani reconoce que ella, cuando empezó, no pudo tener a ninguna futbolista como modelo a seguir. Ahora ella lo es “para las más jóvenes y soy plenamente consciente de la responsabilidad que ello conlleva”, nos comenta. “Todo lo que hago lleva consigo mis valores, la lucha por nuestros derechos, que yo llevo desde que era joven. Ahora nuestra voz sirve de plataforma para pedir esos derechos y así podemos provocar cambios. En el último par de años se nota que estamos más unidas y se invierte más en fútbol femenino. Los cambios se producen cuando hay unidad de personas con los mismos valores y se mueven en la correcta dirección”.

No le tocó vivir en sus comienzos (tiene ahora 36 años) la fase de expansión del fútbol femenino pero ha podido no solo contemplarla sino experimentarla desde dentro. Sin duda ha sido una de las contribuyentes a ese despegue.

Foto de Getty Images

Un comentario

  • Virginia Bernardi Garrido

    Llegará un momento en que esa visibilidad sea mucho más que ahora, pero es que tantísimos años de diferencia respecto al masculino se notan. Ahora las niñas tienen más ejemplos.