Heroínas olímpicas,  Paralímpicos

JESSICA GALLAGHER: MEDALLISTA EN JUEGOS PARALÍMPICOS DE INVIERNO Y VERANO

Jessica Gallagher es otra heroína anónima que merece la pena conocer. Extremadamente versátil, ha sido paralímpica en Juegos de verano y de invierno en tres deportes diferentes, siendo medallista en dos de ellos, además de practicar algunos más. Ha hecho historia para su país, Australia, al ser la primera mujer de su país en ganar una medalla en unos Juegos Paralímpicos, logro conquistado en Vancouver 2010. Pero todo empezó mucho antes.

Jessica no tuvo ningún problema grave de salud hasta su adolescencia. De espíritu inquieto y con capacidades para el deporte, practicaba baloncesto y netball en equipos representando a su estado. Mientras estaba compitiendo en el campeonato sub 17 de netball se le detectó la llamada enfermedad de Best, una rara condición visual que le hizo perder visión. Mientras la enfermedad avanzaba y ella entraba ya en el programa paralímpico australiano –lo que le hizo perderse un tercio de los partidos-, Jessica fue capaz de ganar el premio a la mejor jugadora de netball.

La pérdida de visión de Jessica fue repentina y veloz: fue al médico un lunes, al regresar de un evento deportivo, y el viernes ya era legalmente ciega. Está afectada básicamente en una pérdida de la visión central, que le impide distinguir detalles y colores, aunque conserva algo de visión periférica. Se le ha catalogado con la categoría BB, es decir, menos del 10% de visión. En esa época inicial de pérdida de la visión acudió a Colorado de vacaciones y fue allí cuando desarrolló su pasión por los deportes de invierno. Y fueron los deportes de invierno –en concreto, el esquí alpino- el que colocó su nombre en los anales del deporte australiano, pues justo el día en que cumplía 24 años consiguió la medalla de bronce en los Juegos de Vancouver 2010 en la prueba de slalom.

Ya antes esta australiana había intentado participar en unos Juegos Paralímpicos, pero en aquella ocasión en los de verano de Pekín 2008, en la modalidad de atletismo. ¿Qué se lo impidió? Un 0.01% de visión en su ojo derecho mejor del mínimo exigido. Unos meses más tarde, ese mismo año, su visión había empeorado lo suficiente como para ser aceptada en unos Juegos Paralímpicos.

Tras la medalla de Vancouver Jessica Gallagher iba a por todas en los Juegos de Sochi, a los que acudía como máxima favorita al ser la número 1 en slalom, pero semanas antes su compañero guía falleció en un accidente de esquí. Jessica se replanteó todo. Sin duda afectada, se equivocó en el recorrido del slalom perdiendo un valioso tiempo que la colocó en un decepcionante séptimo puesto. Indudablemente se sentía cansada, como confesaría esos días, y traumatizada. Le quedaba otra prueba: la del gigante. En los días que separaron ambas pruebas Jessica se dedicó a ver películas cómicas sin parar. Visto el resultado, parece que surtieron efecto, pues acabó ganando la medalla de bronce.

Tras Sochi Gallagher seguía teniendo el sueño de participar en unos Juegos de verano, tras lo ocurrido en Pekín. Siguió entrenándose en el atletismo y, así, pudo participar en Londres 2012 en salto de longitud y jabalina, aunque ella ya domina otras especialidades como el lanzamiento de peso. Sin embargo, en esta ocasión sus habilidades no le proporcionaron medalla alguna, finalizando en unos (decepcionantes para ella) quinto y sexto puestos, bien es cierto que en parte debidos a un desgarro del menisco sufrido pocas semanas antes de los Juegos. El sueño de medalla en Juegos de verano seguía, pues, pendiente y una competidora de su calibre no iba a cesar en conseguirlo. Así, se preparó para los Juegos de Río en una nueva modalidad deportiva: el ciclismo en pista, cambio debido en parte a que en Río no estaría presente la especialidad de salto de longitud. Esta vez los Juegos de verano sí que le iban a traer satisfacciones a Gallagher, pues se alzó con la medalla de bronce  en la prueba de B/VI 1000m.

Después de conocer todos los méritos de esta deportista de corazón, que ahora se dedica además a dar charlas inspiradoras y motivacionales, además de ejercer como osteópata, ¿quién se atreve a dudar de la valía de Jessica Gallagher y su derecho a convertirse en una auténtica estrella del olimpismo?

Foto de Greg Smith/Sports the Library

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