Entrevistas,  Legendarios

NICK SKELTON, ORO CON 58 AÑOS: “GANAR EN RÍO ME RECOMPENSA LA LARGA ESPERA”

A veces un gran campeón puede demostrar su maestría en diferentes campeonatos de alto nivel pero no ganar una medalla olímpica…hasta que ha cumplido 54 años, como es el caso del británico Nick Skelton. No solo eso, sino que volvió a proclamarse campeón olímpico con 58, en los Juegos de Río. Este jinete de saltos era poseedor ya de un currículo excelente, pero pese a sus múltiples apariciones olímpicas no conseguía morder metal.

Olímpico ya en los lejanos Juegos de Seúl 88, no se ha perdido ninguna cita excepto la de Sidney, pero por razones de causa mayor, como él mismo nos contó en entrevista exclusiva a Historias de los Juegos: Estuve hospitalizado durante los Juegos de Sidney y no pude disputarlos. Todos pensaban que nunca volvería a la competición [debido a una grave lesión al romperse el cuello]. Los doctores me dijeron que no debería volver a montar a caballo más…pero se equivocaron”. En la siguiente cita, la de Atenas 2004, estuvo realmente cerca de colgarse una medalla. Junto a su caballo Arko lideraba la prueba hasta el mismo final, pero finalmente no alcanzaron el podio. Skelton nos da su versión: “Tendría que haber ganado allí, pero Arko tenía poca experiencia y yo tampoco monté tan bien como habría podido. Acabé muy cerca, más cerca aún en Londres; por eso haber ganado en Río me compensa la larga espera”. Porque en Londres 2012 también estuvo a punto de conseguir medalla individual, siendo en la competición por equipos donde ganó el oro.

Tras cuatro décadas entre los mejores jinetes, operaciones de cadera y rodilla y una baja de un año entero por la grave lesión en el cuello que, en buena lógica, le habría apartado de la práctica deportiva, el inglés ha podido recoger los frutos de tanto esfuerzo y así lo reconoce, recién cumplido su sueño de ser campeón olímpico individual: “He sido muy afortunado en mi carrera y he montado excelentes caballos; el ganar un oro olímpico al final de mi carrera es lo mejor que podría ocurrirme”.

133

En su propio país consiguió el oro por equipos, mientras que en la última edición olímpica, la de Río, el individual: “Es imposible comparar el oro individual y el de por equipos. Ganar en mi propio país fue increíble, pero hay otros jinetes aparte de ti”. Tras el oro de Londres 2012 recibió honores peculiares tanto en su localidad natal como en la que tiene como residencia: “Pintaron de oro los buzones tras mi oro de Londres 2012. No lo sabía de antemano. Me hizo muy feliz. Cuando paseo por el pueblo todos me conocen”. Honores que se unen a otro hecho singular: es el deportista británico en conseguir el oro con más edad: “El serlo me hace sentir muy honrado. Me enorgullece el hecho, así como seguir compitiendo con éxito”.

En Río no lo tuvo nada fácil para hacerse con el ansiado oro, pues tuvo que llegar a un desempate. Sin embargo, nos confesó que “no estaba nervioso en el desempate. Estaba feliz de haber llegado a él. Iba primero y estaba contento por ello. Pensé que había hecho lo que debía. Pensé que quizá no ganaría pero podría acabar segundo, pero que los otros caballos podían cansarse y el mío no se cansa nunca. Nunca te esperas ganar nada, pero yo tenía tantas posibilidades como cualquier otro. Con un caballo tan bueno como el mío es mucho más fácil lograrlo”. En el desempate, según confesaría más tarde, decidió “ir lo más rápido posible pero sin correr riesgos, aprovechando que Big Star –su caballo– es siempre rápido. Quería meter presión a los demás y tuve la suerte a mi lado. Todo salió perfecto”. Tendrá 58 años, pero se emociona como un crío. Su rueda de prensa posterior en Río estuvo bañada en emotivas lágrimas, que tampoco faltaron en el momento del podio. No era para menos, porque Big Star no venía con todas las garantías ni en plena forma. Su más inmediato triunfo anterior se remontaba ni más ni menos a 2013. El campeón confesó que el caballo se recuperó gracias a un continuado trabajo con un gran equipo, del que forman parte también sus dos hijos.

Río le ha supuesto tanto a Big Star como al propio Skelton la gran satisfacción que necesitaban: “Por supuesto que estoy realmente entusiasmado y agradecido [por el resultado en Río] y que se produzca este resultado al final de mi carrera, que es algo que siempre he buscado y deseado, es algo increíble”. Tanto entusiasmo le ha producido que pone esta medalla por encima del emotivo oro por equipos conquistado en su propio país: “En Río ha dependido solo de mí y esta medalla ha sido más prestigiosa para mí, en mi opinión”.

Con tanta experiencia en Juegos Olímpicos a sus espaldas, Nick Skelton hace balance: Los de Londres fueron unos Juegos muy brillantes. Hicieron un gran trabajo y el público fue estupendo, pero los de Río han sido también muy buenos. En lo que respecta a mi deporte las instalaciones eran muy buenas”. Todo un caballero inglés al que le ha llegado la gloria merecida tardíamente, pero tan válida y meritoria como en cualquier otro momento. Nunca es tarde si la dicha es buena.

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *