MARIA ROSA QUARIO: LA MADRE DE FEDERICA BRIGNONE QUE YA FUE OLÍMPICA Y SU INSPIRACIÓN
Cualquier aficionado al esquí alpino conoce de sobras la figura de la campionísima Federica Brignone pero no todos sabrán que su madre ya fue una destacada esquiadora ganadora de diversas medallas y dos veces olímpica. Hablamos de Maria Rosa Quario. Además de su carrera como esquiadora Quario no se alejó del deporte una vez retirada, pues desde entonces ha ejercido como periodista narrando en sus crónicas el devenir de los italianos en los deportes de invierno. Huelga decir que ha ejercido igualmente sus “funciones” como madre de una gran campeona como es su hija Federica y con ella ha vivido lo mejor y lo peor del deporte: las victorias, los títulos, los oros y las graves lesiones, que han llegado a que expresara públicamente sus deseos de que su hija Federica dejara definitivamente el esquí por “haber corrido el riesgo de perder una pierna”.
Maria Rosa Quario no nació en ninguna localidad alpina o de montaña, sino en Milán, aunque vive desde hace años en el Valle de Aosta. Participó en pruebas de la Copa del Mundo desde 1974 hasta 1986 consiguiendo 4 victorias y 15 podios en dicha competición. La esquiadora italiana era especialista en las modalidades técnicas, especialmente en la prueba que en su época se denominaba eslalon especial. Fue componente de lo que en su momento se denominó la “Valanga rosa” junto a otras esquiadoras transalpinas que empezaron a destacar a nivel internacional.
Como hemos dicho, Quario participó en dos Juegos Olímpicos: los de Lake Placid del 80 y los de Sarajevo cuatro años más tarde. En los primeros rozó el podio, quedando cuarta en la especialidad más técnica. Apenas 3 centésimas la separaron de una medalla que no llegó a colgarse al cuello. Hay una cierta explicación de por qué no la consiguió, así como resultados aún mejores y la causa es ni más ni menos que el amor. Maria Rosa ha declarado en más de una ocasión que el enamorarse del médico del equipo trajo como consecuencia una “distracción” de la competición. Un diario de la época llegó a titular “Quario se ha enamorado y por eso se cae siempre”. En entrevistas posteriores la exesquiadora ha reconocido que ese “primer gran amor” la desconcentró de su carrera deportiva y centró su mente en otras cosas. Maria Rosa no se casó con el médico y sí con el que más tarde se convertiría en padre de Federica Brignone y del hermano de ésta, Davide, también esquiador.

Como periodista no solo ha contado al público 35 temporadas de la Copa del Mundo, 16 Mundiales y 9 Juegos Olímpicos, sino que además ha publicado el libro “Due vite”, donde cuenta su viaje por el mundo del esquí y donde, no podía ser de otra manera, cobra protagonismo también su hija Federica. Maria Rosa ha pasado a tener el papel de “madre de”, a pesar de haber sido ella misma una destacada deportista -bien es cierto nunca al nivel de su hija- y una reputada cronista deportiva en diversos diarios. Sin duda abrió una puerta al esquí femenino italiano, al que aportó un crecimiento que ha llegado a su culmen con su hija y con otras grandes campeonas compatriotas de ellas. Maria Rosa como esquiadora era agresiva a la par que elegante sobre los esquíes, características que ha inculcado a su hija, apodada no por nada la “Tigresa”. Quario define su vida junto a su hija usando un símil del esquí: “Es como un eslalon paralelo”.
