NATALIA ZOBIIAKO Y DARIA KASATKINA, LA PAREJA OLÍMPICA QUE NO PUEDEN VIVIR EN RUSIA POR SERLO
Les unen muchas cosas: deportistas de élite, cambios de nacionalidad varios en ambas, haber sido las dos rusas en algún momento de sus vidas -más largo en el caso de una de ellas- y el ser pareja en la vida personal. Son la medallista olímpica de patinaje artístico Natalia Zabiiako y la tenista Daria Kasatkina. En junio de 2025 anunciaron su compromiso. Contemos primeros sus atribuladas vidas previas hasta llegar a ese momento.
Natalia nació en Estonia y compitió por esa república báltica hasta 2014, cuando dio por finalizada su relación con el país que la vio nacer ya que la federación de Estonia no la apoyaba suficientemente a nivel económico, algo que negaría la federación. Patinaba en la modalidad de parejas y como tal se había clasificado para disputar sus primeros Juegos Olímpicos, por Estonia, en Sochi, pero en el último momento la solicitud de cambio de nacionalidad de su pareja (en ese momento Alexandr Zaboev) fue declinada y se esfumó el sueño de ser olímpicos. Zabiiako había vivido los cuatro años anteriores en Estados Unidos con una familia de inmigrantes rusos y fue tras esos Juegos de Sochi en los que no pudo competir cuando decidió mudarse a Moscú y solicitar la nacionalidad rusa, algo que le costó apenas ocho meses.

A lo largo de su carrera como patinadora ha competido con numerosas parejas. Sus mayores logros fueron una medalla de bronce en el Mundial celebrado en 2019 y, por encima de todo, la plata olímpica en la modalidad de equipos en los Juegos Olímpicos de Pyeongchang, compitiendo ya por Rusia. El final de su brillante carrera tuvo lugar en medio de la temporada 2019-20 debido a la enfermedad de su pareja de entonces, pero Zabiiako parecía acabar así su carrera, así que se fue a Canadá con la idea de hacer pareja con un patinador de allí, solicitando la nacionalidad canadiense para competir por ellos, pero la federación de ese país se la denegó. Cuando reveló su condición sexual contó que de toda la comunidad del patinaje sólo la canadiense Kaitlyn Weaver la había apoyado.
Vayamos con Daria Kasatkina, esta sí plenamente rusa…hasta que dejó de serlo. Se trata de una tenista ganadora de ocho títulos individuales de la WTA y de uno en dobles. Hija de padres deportistas (atleta y jugador de hockey) empezó en el tenis a los seis años ante la insistencia de su hermano mayor. Destacó siendo ya junior y con Rusia ha ganado la Copa Federación. Representando a Rusia también ganó una medalla, la de plata en dobles, en los Juegos Olímpicos de la Juventud celebrados en 2014. Participó en los Juegos Olímpicos de Río, quedando en quinto lugar tanto en la competición individual como en la de dobles femeninos. Daria llegó a ser la tenista número 1 de Rusia, pero su relación con este país acabó debido a la reacción que hubo tras “salir del armario”, ya que la comunidad LGTBIQ+ es perseguida en Rusia.

Desde 2022 competía como neutral debido a la sanción a Rusia por la invasión de Ucrania. Al cumplir con todos los requisitos del COI, fue invitada para competir en los Juegos Olímpicos de París como neutral, pero ella declinó la invitación (o la federación rusa, porque hay sospechas de que detrás del masivo rechazo a las invitaciones -hasta doce- no estaba el deseo de los tenistas, sino la negativa de la federación rusa de tenis). El caso es que estaba cercano su cambio de nacionalidad para convertirse en australiana y competir por este país. Kasatkina no ha dudado en aclarar que “encontraba imposible vivir en el armario” y que tenía que hacerlo si seguía viviendo en Rusia por las limitaciones de derechos hacia las personas del colectivo. No solo eso, Daria se atrevió a pedir el fin de la guerra y mostró su solidaridad con el pueblo ucraniano además de entender totalmente la postura de ciertas tenistas ucranianas cuando se niegan a dar la mano a sus contrincantes rusas. Demasiados impedimentos para seguir viviendo en Rusia, incluso teme por su seguridad en caso de que eventualmente visitara su país natal para ver a los suyos. Ahora es la tenista número 1 de Australia, país que la ha recibido con los brazos abiertos y ella, según ha declarado, se siente querida allí. Tenemos razones para pensar que la pareja Zabiiako-Kasatkina no podría vivir como tal (y con total tranquilidad) en Rusia.
