AMY PIETERS: LA CICLISTA AFECTADA POR UN ACCIDENTE ENTRENANDO Y SU LARGO PROCESO DE RECUPERACIÓN
Amy Pieters es una exciclista neerlandesa con numerosos títulos de peso tanto en pruebas de ciclismo en pista como en carretera, especialmente en contrarreloj. Llegó a proclamarse campeona mundial en diversas especialidades en varias ocasiones y rozó el podio olímpico en los Juegos de Tokio 2020, cuando quedó cuarta en la prueba de Madison de ciclismo en pista, habiendo disputado sus primeros Juegos Olímpicos en Londres 2012.
Pero el mundo de Amy Pieters -y, desde luego, como ciclista- tal como lo conocía acabó un aciago día de 2021, cuando en concreto el 23 de diciembre tuvo un accidente en la localidad española de Calpe cuando entrenaba con su equipo. El destino hizo que ocurriera en la última salida de esa semana de entrenamientos. Pieters se cayó dándose con su cabeza con el borde de la carretera y quedando al instante inconsciente. Fue inmediatamente trasladada al hospital en helicóptero para realizarle una cirugía de urgencia destinada a quitarle la presión del cerebro. Se le indujo a un coma, que fue alargado posteriormente, para pasar a respirar por fin de forma independiente a los pocos días, el 5 de enero, aunque hasta finales de abril no fue despertada del coma.

Aunque su situación desde entonces ha mejorado se ha descartado que llegue a tener una total recuperación. Es más, no puede llevar una vida independiente. De hecho ha tenido que trasladarse a vivir a un centro especializado de donde sale únicamente los fines de semana para vivir con sus padres. Las limitaciones que le causó el accidente son numerosas: tiene dañadas seriamente sus habilidades cognitivas; tiene memoria a corto plazo; dificultades motoras (tardó más de un año y medio en dar sus primeros pasos de nuevo); episodios epilépticos y afasia. Ésta se trata de un desorden del lenguaje causado por una lesión cerebral que le dificulta en demasía el habla, la comprensión, la lectura y la escritura. Amy ya no puede hablar, apenas alguna palabra. Por ello un día sorprendió -maravilló, más bien- cuando, improvisadamente, logró cantar una canción. Era la primera vez que los suyos volvían a escuchar su voz. Pese a que a partir de ese momento hubo esperanzas en que esa canción supusiera un primer paso en la mejora de su capacidad de habla ésta no se ha desarrollado. Por contra, desespera ver cómo, cuando se le pide por ejemplo que señale a un árbol, por una vez que lo hace correctamente hay otras muchas en que señala un coche o cualquier otro objeto, hasta ese punto es grave el daño causado en sus capacidades cognitivas.
Pese a todo ello Amy no ha perdido su buen humor. Es sociable y, a falta de habla, es muy expresiva con sus gestos. Le gusta jugar a las cartas y a otros juegos en el centro donde vive, donde es muy querida por todos sus vecinos. Poco a poco va mostrando ligeras mejoras; por muy pequeñas que sean éstas suponen una esperanza para ella y los suyos. En 2022 su familia creó una campaña para conseguir fondos para apoyarla, campaña que llamaron “Amy Pieters: Campeona de corazones”. El fin era poder ofrecer a Amy todas las oportunidades posibles para que pudiera mejorar lo máximo posible sus condiciones de vida. Con esos fondos conseguidos se ha adquirido, por ejemplo, una bicicleta adaptada para ella, pues ir en bici es algo que ha podido volver a hacer y que hace, a su ritmo, los fines de semana cuando se aloja con sus padres.
Para más inri Amy tuvo que sufrir un desacuerdo con el equipo ciclista al que pertenecía llegando incluso a los tribunales, aunque finalmente se llegó a un acuerdo entre ambas partes.

Un comentario
Virginia
Una gran lástima, menudo golpe y menudo sufrimiento,es una desgracia como deportistas pero más aún como persona. Espero que mejore lo máximo.