Heroínas olímpicas

MARY LOU RETTON: AUGE Y CAÍDA DE LA «REINA» DE LOS ÁNGELES 84

Fue considerada la “novia de América” y, nos guste o no esa trasnochada acepción, lo que es indiscutible es que fue no solo la primera gimnasta estadounidense en ganar un oro olímpico en el concurso completo, sino que abrió la puerta a una serie de gimnastas de su país que siguieron su camino, cuando nunca antes había sido Estados Unidos una potencia en gimnasia femenina. Sin embargo, tras unos primeros años de popularidad ingente, fue olvidada durante décadas para sólo volver a las portadas por estar al borde de la muerte por una rara neumonía que los médicos nunca llegaron a explicarse. Y sólo ha vuelto a aparecer masivamente en la Prensa al ser pillada en 2025 conduciendo bajo la influencia del alcohol. Naturalmente hablamos de Mary Lou Retton.

Cuando contaba ocho años le encandiló el duelo entre Nadia Comăneci y Olga Korbut ocurrido en los Juegos Olímpicos de Montreal 76 mientras lo veía por televisión, así que se apuntó a gimnasia. Pronto no dudó en trasladarse a Houston para entrenar de la mano del matrimonio rumano compuesto por Béla y Márta Károlyi, hacedores de la estrella de Montreal, Comăneci. Con el tiempo Retton se convirtió en la primera de las varias estrellas estadounidenses entrenadas por el matrimonio rumano, huido a Estados Unidos.

Foto de Tony Barnard/Los Angeles Times

Los Juegos Olímpicos de 1984 iban a celebrarse en suelo americano, con un Pauley Pavillion de la UCLA lleno a rebosar. Ya conocemos al público norteamericano, así que no ha de extrañarnos que entonaran “¡Mary Lou!” al son de la famosa canción “Only You” de los Platters. Tampoco que gritaran “¡Ten, ten, ten!” exigiendo dicha nota (10) para su nueva estrella. Fuera presión local o no, el hecho es que Mary Lou Retton se hizo con dos dieces, en suelo y salto en el all-around. Subir al escalón más alto del podio no sería tan fácil, pese a esas excelentes notas. La rumana Ecaterina Szabo casi le impidió la gloria de proclamarse campeona olímpica: la local únicamente la superó por 0.05 puntos. Pero el destino ya estaba escrito: no solo ganaría Retton el oro individual del all-around sino que añadiría la plata por equipos, otra en salto y dos bronces: en suelo y barras paralelas. El país organizador de los Juegos ya tenía en bandeja a su “reina” y como tal fue proclamada. Todo eso a pesar de que en los trials nacionales Mary Lou se lesionaría en una rodilla hasta el punto de tener que ser operada de urgencia. Apenas quedaban cinco semanas para los Juegos, pero esta gimnasta, alejada del prototipo físico habitual hasta entonces, pues presentaba un cuerpo fuerte distanciado de la delgadez de muchas de sus rivales, consiguió en apenas dos semanas lo que normalmente requiere tres meses de rehabilitación.

Tras Los Ángeles 84 vino el periodo más fructífero de Mary Lou a nivel económico. Rentabilizó su fama en el poco tiempo que le quedaba como gimnasta (se retiraría en 1986). Apareció en todo tipo de campañas publicitarias, parecía estar en todas partes. Era todo un icono. Pero tras la Fama, con mayúsculas, el silencio y el olvido. Hasta que en 2023 se le descubrió una grave neumonía que la puso al borde de la muerte y no es exageración afirmar esto, puesto que los médicos llegaron a llamar a sus familiares para que se despidieran de ella. A Mary Lou le quedaba otro “milagro” por hacer: si décadas antes se había recuperado a toda prisa de una operación para proclamarse campeona olímpica ahora le tocaba ganar la batalla por su vida, que venció. Cierto que el resto de su vida sería, será diferente, que tendrá dificultades para respirar, que requerirá oxígeno suplementario, que el único pulmón que le queda sigue dañado, pero vive.

Pero no solo llamó la atención el estado de salud de la que fuera estrella olímpica, sino la falta de dinero para poder costear los gastos médicos y hospitalarios. Una de sus hijas alzó la voz sobre esta cuestión y creó un crowfunding que llegaría a recaudar medio millón de dólares de sus admiradores. ¿Cómo era posible que la “novia de América”, la “reina de Los Ángeles 84” no tuviera dinero para pagar sus gastos médicos?, se preguntaba el mundo. Pues ocurren estas cosas hasta con las estrellas más grande del firmamento olímpico.

No acaban aquí los episodios dignos de señalar sobre la exgimnasta. En la primavera de 2025 fue pillada por la policía conduciendo ebria, justamente a apenas dos millas de la calle que lleva su nombre. Se negó a hacerse cualquier tipo de pruebas. Para más inri, se viralizó un vídeo que alguien le hizo intentando caminar en linea recta según le solicitó la policía para saber hasta qué punto estaba ebria. Es triste que toda una leyenda olímpica se encuentre en una situación así. Ninguno de los 13.800 espectadores que vieron in situ en 1984 a esa joven gimnasta y corearon su nombre hasta la extenuación podría imaginar el futuro que le depararía, estamos seguros.

Un comentario

  • Virginia Bernardi Garrido

    Que tristeza más grande saber que está como está y que las autoridades que tanto pecho sacaron en su momento ahora ni se acuerden de ella y de tantos otros. Ojalá subsanen estas situaciones.